Muchos conocen a Tolar Grande, en Salta, en el Norte argentino, por sus postales famosas como la del Cono de Arita. Es uno de los municipios más nuevos de la provincia, está a 360 kilómetros de la capital salteña y a sólo 40 kilómetros de la frontera con Chile. 

“Estamos en el corazón de la Puna salteña”, le dice a Tiempo de Viajes,  el Director de Cultura y Turismo de Tolar Grande,  Hugo César Peyret y recomienda que para visitar este lugar en el mundo  “se necesitan mínimo tres días: un día para llegar, otro para visitar los atractivos principales y uno más para volver. Tenemos cuatro tipos de alojamientos: una hostería, un refugio municipal, alojamientos privados y una red de servicios comunitarios que ofrecen servicio de alojamiento” , explica Peyret.

Foto: Gentileza Turismo Salta

“En Tolar Grande en un mismo día podés tener las cuatro estaciones del año: temperaturas que pasen los 20 grados y una nevada. Se puede ir en cualquier época del año. Al ser una zona cordillerana, los cambios climáticos pueden ser muy dinámicos por lo que siempre es bueno chequear el clima y el estado del camino o comunicarse con nosotros o gendarmería nacional”, agrega.

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El director ha estudiado Turismo, ha desarrollado emprendimientos para dar a conocer este sitio y desborda orgullo cuando se refiere a la región porque “es un lugar bendecido por la naturaleza”, sostiene. También comenta que la postal típica es el Cono de Arita que, “si bien nos representa a quienes estamos en la Puna Salteña, fue imagen de Argentina en diferentes ferias del mundo. También tenemos los Ojos de Mar que son los humedales famosos por el descubrimiento de estromatolitos vivos. Tenemos volcanes sagrados, lagunas antiplánicas, el tercer salar más grande del mundo que es el de Arizaro”, contó Peyret a Tiempo de Viajes.

Pero nos quedamos fijos en la palabra “estromatolitos”. Por favor, ¿qué son! “Los estromatolitos son unas placas bacterianas que en algunos casos producen la fotosíntesis y crean el oxígeno. Por eso dicen que son el origen de la vida en el planeta. La diferencia con otros lugares en donde son fósiles, es que en Tolar Grande son estromatolitos vivos, están en proceso de realización de esa fotosíntesis. Cuando uno se acerca a los Ojos de Mar, que son unos piletones naturales, se puede ver en su interior una capa de coral que son los estromatolitos”.

Foto: Gentileza Turismo Salta

Los estromatolitos vivos son un descubrimiento de científicos del Conicet a partir de lo cual,  la localidad es visitada por investigadores de todas partes. 

“Nuestros atractivos son muy frágiles. No apuntamos al turismo masivo, sino a un turismo específico. Trabajamos muy fuerte para que el salteño conozca Tolar Grande, es nuestro principal mercado. También es un destino elegido por europeos (Italia, Francia) y a nivel nacional muchas personas de Buenos Aires y Córdoba. La gente que llega a Tolar Grande no lo hace por casualidad”, explica.

Los detalles para tener en cuenta a quien inicia una travesía que quiere rumbear hacia Tolar Grande es que “para llegar en auto particular recomendamos que los vehículos sean altos porque se llegan a alturas que sobrepasan los 4.500 mil metros snm por caminos de cordillera”. Hay excursiones que salen de Salta, operadores habilitados por Ministerio de Turismo, servicios privados. No hay transporte público, porque con la pandemia se perdió la empresa que realizaba este circuito, pero antes de fin de año el gobierno provincial estaría cerrando un convenio con una nueva empresa de transporte que haría dos frecuencias semanales. 

“Estamos en una zona netamente minera. Por los salares tenemos mucho litio, por la cordillera tenemos oro, cobre, plata, molibdeno. Para nosotros es muy importante que no desaparezca el turismo. Sin bien es un punto muy pequeño dentro de la minería, le hace frente y nos sirve para regularlo y equilibrarlo”, concluyó Peyret. 

Foto: Gentileza Turismo Salta
Foto: Gentileza Turismo Salta