El pasado 6 de enero, Tiempo dio a conocer la situación por la que atravesaban miles de familias del barrio de Zavaleta en la Villa 21-24 de Barracas: En medio de la tercera ola que avanza a ritmo acelerado en el país, el Ejecutivo porteño decidió cerrar el vacunatorio para niñas, niños y adolescentes que se encontraba en varias esquinas del barrio. La medida había sido tomada sin justificación alguna. Las postas de aplicación fueron clausuradas mientras miles de niñas y niños todavía no habían recibido sus dosis, en uno de los barrios populares más habitados de la Ciudad de Buenos Aires. Cuatro días después, éste medio cubrió la movilización de una comitiva de habitantes de la Villa hacia el ministerio de Salud de la Ciudad, para reclamar la reapertura del vacunatorio, donde fueron recibidos por un funcionario de tercera línea.

A partir de esta situación, la legisladora porteña del Frente de Todos, Laura Velasco, realizó un pedido de informes para increpar a las autoridades gubernamentales porteñas sobre la clausura del vacunatorio para infantes y adolescentes de la Villa 21-24.

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La diputada manifestó que “teniendo en cuenta que estamos a tan sólo un mes del inicio de clases en la Ciudad y que el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, ya aseguró que serán presenciales, urge tomar todas las medidas necesarias para acelerar la inmunización de niños, niñas y adolescentes. Por lo tanto, debemos ampliar la cantidad de centros de vacunación en lugar de cerrarlos”.

Entre los fundamentos de la iniciativa asegura que las autoridades sanitarias, tanto porteñas como nacionales, han alertado sobre que la gran mayoría de las personas internadas por covid-19 no están vacunadas. Por otro lado, desde la Sociedad Argentina de Pediatría han expresado su preocupación frente al 57% de niños, niñas y adolescentes que aún no recibieron su primera dosis o no completaron el esquema. “Este tipo de decisiones nos preocupan pero, lamentablemente, no nos sorprenden. El Gobierno porteño ya ha demostrado su desinterés hacia esa población en su presupuesto 2022, donde ya denunciamos fuerte recortes”, aseguró Velasco.

Cabe destacar que, hasta la fecha, no hubo respuestas por parte de la cartera de Salud que dirige Fernán Quirós. El director de Salud Comunitaria de la Ciudad, Pablo Guillén, firmó el documento con reclamos que le acercó la delegación del barrio de Zavaleta conformada por varias organizaciones, entre ellas: Curas Villeros de la Parroquia Caacupe Villa 21-24 y Zavaleta; el Comité de Emergencia del barrio; la Junta Vecinal; Frente Popular Darío Santillán; La Poderosa; La Cámpora y el Movimiento Evita del barrio; entre más de 45 organizaciones políticas y sociales.

Entre los puntos incluidos en el documento se encuentran: asistencia alimentaria ya para las familias aisladas; ampliación de trabajadores de la salud en los CeSAC, CEMAR, Hospitales y Centros de Testeos con debidos reemplazos; incremento de postas de vacunación en el barrio ya; insumos y equipamiento para campaña contra el Dengue; obra integral para resolver la problemática de la falta de agua; y la habilitación de hoteles para que puedan llevar adelante el aislamiento de forma segura.

Otro pedido de informes sobre el cierre de un Club escolar de La Boca

El 6 de diciembre del año pasado, este medio alertó sobre el cierre de un histórico club escolar de La Boca donde asistían más de 60 niños y niñas. El mismo funcionaba hace más de 20 años en la Escuela Nº 3 Juana María de Gutiérrez DE 4. El rol que cumple éste, y el resto de los clubes escolares porteños, son fundamentales para la socialización de niñas, niños y jóvenes, que viven en los barrios más postergados de la Ciudad. En esos lugares se desarrollan propuestas pedagógicas, socioculturales y comunitarias desde diferentes tipos de lenguajes y áreas como herramientas para promover el acceso y sostenimiento de la escuela y mejorar las trayectorias educativas de niños y adolescentes. Además, “propician el acercamiento de las familias a la propuesta educativa que realizan sus hijos y generan lazos de pertenencia entre los chicos y su escuela”, afirman desde la web oficial del ministerio de Educación local.

A raíz de este tema, Velasco, también presentó otro pedido de informe que indaga sobre las causales que justifican el cierre del Club, respecto a: “si se efectuaron consultas a la comunidad educativa” sobre la medida, “qué ocurrirá con los trabajadores que realizaban las actividades y talleres” y si se prevé el cierre de otros clubes de Chicos y de Jóvenes.

“Son dos cierres que afectan el acceso a derechos básicos, como la educación y la salud, por parte de las infancias y adolescencias más vulneradas de la Ciudad. El Gobierno porteño ya ha demostrado su desinterés hacia esa población en su presupuesto 2022, donde ya denunciamos fuerte recortes”, aseguró Velasco.