Tres cables llegan a Argentina y nos conectan a la web mundial. Los tres llegan a través de Las Toninas. Uno pertenece a Telecom, otro a Telefónica y otro a Level3. Si uno de estos cables sufre una rotura o desperfecto, el servicio de internet se ve afectado en todo el país. Eso es lo que sucedió este miércoles. Level3, la empresa que sufrió el inconveniente, no dio especificaciones sobre las causas del problema, pero aseguró que ya está solucionado.

Según publicó TN, Level3 reconoció que hubo un problema y aclaró que ya fue solucionado. Pero no dio más detalles.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

En 2015, infotechnology.com realizó un informe en el cual profundiza sobre los inconvenientes que suelen tener estos cables. “Suele haber uno cada tres años. La mayor parte de estos cortes tienen como culpable a los barcos pesqueros que dañan los cables cuando juntan la pesca. Cuando esto sucede, empresas como Alcatel Lucent cuentan con barcos de reparación que van a la locación donde se encuentra el problema y arreglan el desperfecto”, afirma el artículo, que luego cita a Ernesto Curci, VP Service Manager & Field Operations para América latina de Level3: “El mayor tiempo de reparación está en el viaje. En diez días tenés el cable reparado pero tarda 20 días en llegar a destino”.

Las Toninas fue la ciudad elegida porque tiene pocos “sedimentos, por eso no se puede en el río. Además, es la ciudad costera más cercana a Buenos Aires”, sostuvo Curci. “Los barcos se vuelven una dificultad para los cables, por eso se evaden los ríos. Además, el lecho del río lleva a que el cable se hunda, por eso se tira sobre lecho de mar. Por otra parte, si hay que arreglar un cable no se puede frenar la circulación de un río, sería algo muy difícil. Por eso no se hizo en San Clemente, donde también hay río por la Bahía de Samborombón”, explicó.

El cable cuenta con un revestimiento de aluminio y acero para evitar roturas. Cada cable cuenta con cuatro pares de pelos de fibra que transmiten cerca de 1,5 TB por segundo.

Los cables son colocados a través de barcos y son despachados a 1000 metros de profundidad desde donde llegará a Las Toninas, la ciudad que conecta al país.

“En un cuarto del ancho de un cubículo de un baño llega el cable que conecta Internet al país. Al lado, una repisa llena de herramientas se encuentra a disposición en caso de que haya un desperfecto”, dice el artículo. Por el tiempo que tomó resolverlo, el problema no habría salido de ese cubículo.