Los trabajadores de la Editorial Atlántida/Televisa (Revista Gente, entre otros medios) redactaron un fuerte y autocrítico comunicado en el que cuestionan los productos de sus empleadores, muchas veces sexistas y cosificadores, y en el que convocan a apoyar y concurrir a la marcha de Ni una Menos contra la violencia de género que se realizará este miércoles en el Obelisco tras el estremecedor crimen de Lucía Pérez en Mar del Plata.

“Muchas veces nos embarga la contradicción. Así como los trabajadores de Editorial Atlántida cargaron muchos años con el estigma de trabajar en una empresa servil y propagandista de la dictadura, hoy nos toca a esta nueva generación hacer una reflexión y autocrítica”, comienza el texto. “Muchos de nosotros escribimos, diagramamos, retocamos, ilustramos, corregimos, disparamos flashes, bajamos línea sobre un prototipo de mujer con el que no coincidimos”, aceptan los trabajadores de prensa que se nuclean bajo el Sipreba, el Sidicato de Prensa de Buenos Aires.

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“Somos responsables de las colas del verano durante tres meses en las tapas de espectáculos –continúan con la autocrítica–; de los zoom enormes a las partes íntimas de doble página; de la mujer con cintura imposible de las revistas femeninas; de las dietas mágicas que no siempre son saludables; de la obsesión por la imagen; de los trastornos alimentarios de las adolescentes que consumen fantasía; de fomentar a una mujer todopoderosa que no sufre y que cuando tiene algún problema lo soluciona en el shopping; de la mujer cosificada; de aquella que aprende nuevas poses sexuales para satisfacer a su hombre y que no se vaya con otra. Nos están matando de a una, de las formas más aberrantes y en las tapas de nuestras revistas seguimos dando tips de belleza, alternativas de dietas y movidas para seducirlos”.

“Somos responsables en cierto punto y debemos hacernos cargo, pero también somos los contrariados”, explican, “los que luchamos con remos invisibles pero enormes contra esos estándares, los que cuando nuestros jefes están distraídos le hablamos a esa mujer que lucha, que se rebela, que se empodera, que sueña, que rompe cadenas, que se libera, que pelea y que cuida de otras mujeres. No queremos más niñas ni mujeres muertas, vivas nos queremos. Y porque no somos el medio para el que trabajamos, nos unimos en esta lucha”.