Pila es sinónimo de tranquilidad. Así lo dicen sus propios habitantes. Pero en esta pequeña ciudad del centro este de la Provincia de Buenos Aires, ubicada a unos 290 kilómetros de CABA sobre la cuenca del Salado, los últimos tiempos fueron convulsionados: a la pandemia, que les causó la muerte de 8 vecinos, se le sumó a principios de 2021 el ACV de su intendente de hacía casi dos décadas, Gustavo Walker, que continúa rehabilitándose en el Fleni. Esa tranquilidad, como el sol enorme que domina el logo del pueblo, hoy buscan retomarla a través de lo más valioso en estos tiempos de incertidumbre: la vacuna contra el Covid–19. Pila es, junto a General Guido, uno de los dos distritos de la Provincia en los que ya inmunizaron con al menos una dosis a más del 99,5% de los inscriptos.

Según informaron a Tiempo desde el Ministerio de Salud bonaerense, los diez municipios con mayor tasa de vacunación de inscriptos son: General Guido (99,73%), Pila (99,55%), Rauch (96,23%), Carlos Tejedor (95,90%), Tres Lomas (95,88%), Saliqueló (95,53%), General Lamadrid (95,43%), Lobería (95,36%), Gonzáles Cháves (95,13%) y Magdalena (95,11%). Todos con pequeñas poblaciones del interior, que sin embargo no dejan de sorprender por los números que reflejan. Incluso en el conurbano los porcentajes ya superan el 60% de adultos inmunizados.

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A General Guido, donde viven poco más de 2800 personas a lo largo de un extenso territorio predominado por campos, el coronavirus los sacudió sin un hospital ni lugar de internación. Al menos la situación generó que avanzaran (algo) las gestiones para que Guido tenga un hospital propio. “Generalmente se derivaban situaciones difíciles a Dolores y Maipú, que están a 40 o 25 kilómetros. Ocurre que a raíz de esta pandemia los distritos cerraron sus ingresos, y quedamos un poco en el aire, complicados –relata Daniel Bréstoli, secretario de Salud y Bienestar Social de la Municipalidad–. Mientras creamos dos unidades de internación, una en Guido y otra en Labardén, para sostener a pacientes que necesitaran ser derivados, decidimos reforzar la prevención, sobre todo haciendo muchos testeos, con eso conseguimos establecer un mapeo de la cantidad de gente asintomática. Muchos test a personas que venían de localidades próximas, previo aislamiento de 48 a 72 horas, con eso pudimos mantenernos en 36 casos al inicio de pandemia. Este año, con cierto relajo, hubo pequeños rebrotes y tuvimos algunos sobresaltos. A los testeos y las medidas de control con la gente le sumamos la otra pata importante, que es la vacunación”.

Guido tiene al 98% de los adultos inscriptos, que en ese pueblo significa: vacunados. Son 2010 en total. El 69% ya tiene las dos dosis. Un sector clave es el de las personas que llegan de afuera a trabajar allí, sobre todo personal de seguridad y docentes: el 90% viven en otra ciudad. No importó para el plan de vacunación: debían vacunarlos si querían que el virus no se multiplicara en el distrito.  ¿Quiénes son los 700 que aún no se vacunaron? Los menores de 18 años. “Aunque todavía no haya vacuna para ellos ya los estamos anotando, primero a los de 12 a 17 años, en planillas que vamos armando. Así luego hacemos seguimientos cercanos. Y estamos a la expectativa, porque nos han avisado que probablemente habiliten Moderna y Sinopharm para chicos, y lleguen también de Pfizer. Ahí ya tendríamos a toda la ciudad vacunada”.

El distrito acumula 183 positivos de Covid–19 desde el inicio de la pandemia, 8 de ellos activos, y dos muertos. Uno de ellos fue este año. A pesar de tener comorbilidad y ser mayor, no se había querido vacunar. Falleció. La contracara es Leonilda Rodríguez, vecina de 93 años de Pila. Se contagió. Tenía las dos vacunas. Sobrevivió, sin necesidad de estar internada. Esos resultados concretos fueron algunos de los motivos que ayudaron a que Pila tenga a casi el 100% de su población mayor de 18 años vacunada. Son muy pocos los que no se inscribieron para vacunarse, aunque al principio no fue tan idílico. Los peones de campo, por ejemplo, rechazaban la vacuna amparados en argumentos que veían en la tele o escuchaban en la radio. Lo vivió Sergio Payes, el secretario de Salud, cuando ya en los últimos meses de 2020 empezaron las recorridas por los campos que dominan los 3493 km2 de extensión pampeana de Pila. Noviembre. Día de lluvia, 4×4, más de 150 kilómetros, llegan a campos de Casalins, de La Victoria: “Tuvimos que hacer un trabajo de persona a persona, mano a mano, sobre todo con los peones, refutando todo lo que habían visto, diciéndoles que era mentira que no podían tomar vino una semana después de darse la vacuna, o que les ponían un chip adentro, o que la vacuna rusa les iba a hacer mal. Al día siguiente se agolparon para inscribirse. Dijimos ‘mirá lo que hace la mala información, y lo que nos perdíamos si no veníamos acá’”.

El primero en vacunarse fue el intendente de 64 años, el 29 de diciembre, otro gesto clave para generar confianza. Hoy Gustavo Walker se recupera en el Fleni de Escobar del ACV hemorrágico que le ocurrió el 18 de febrero. Tanto él como su hijo, Sebastián, apoyaron dos posturas de Payes de cara a la lucha contra la pandemia: anticiparse a la inscripción web y concientizar a la población. “Parábamos en las plazas con alcohol en gel, barbijos, aconsejábamos a los chicos, que no comparten mate, el grupo de 18 a 30 años por suerte nos acompañó. Hicimos campañas como para el Día de la Madre marcándoles que por ahí para ellos podía ser una tos, pero que para su mamá o la abuela podía ser mortal, por eso también se tenían que vacunar”. En un municipio con tanta preminencia rural, inscribirse de manera digital puede ser un problema, tanto por ser personas no tan acostumbradas a lo virtual, como por la falta de conexión. Por eso las propias autoridades de Pila fueron recabando desde fines de 2020 los datos de cada habitante que quisiera vacunarse, así podían ser subidos todos a la web de Vacunate. De cara a la vacunación de menores ya se anticiparon y también los tienen a todos anotados, listos para subirlos cuando esté permitido. Hoy, de 5400 personas que viven en el pueblo, 4551 están vacunadas. Representan el 99% de los adultos. Hace horas les llegó el lote con 600 dosis de Sinopharm, destinadas a segundas dosis. El miércoles, en el vacunatorio diseñado en lo que fue el ex hogar de ancianos, planean hacer una jornada récord: aplicarlas todas ese día. «

Foto: Municipalidad de General Guido

Lo que sigue: esquema completo para los de riesgo y convencer a los “millennials”

Con 27 millones de vacunas aplicadas, y jornadas récord de 530 mil dosis (lo que iguala la tasa de vacunación argentina a la de países como España, Portugal y Dinamarca), el país se encamina a nuevas metas en su plan de vacunación público, gratuito y optativo: el primero, avanzar en completar esquemas de población de riesgo antes de que llegue la transmisión comunitaria del Delta. Para eso el único asterisco es el segundo componente de Sputnik, del cual parece surgir un aliciente: Richmond ya produjo 1,1 millones de dosis que alcanzarían para quienes se vacunaron en abril. Sólo resta que culminen los trámites de aprobación de Gamaleya (que ya aprobó el primer lote del componente 1) y de la Anmat. A su vez, se espera otro vuelo de Moscú esta semana, y se sumaría otro con AstraZeneca desde América del Norte. Los retrasos de la vacuna anglo–sueca en México siguen generando enojos en el gobierno, que viajó a Europa esta semana para avanzar en la posible producción total de la vacuna en nuestro país, teniendo en cuenta que mAbxience en su planta de Garín ya fabricó y envió a México el equivalente a 100 millones de dosis, casi el cuádruple de las 22,4 millones por las que firmó contrato Argentina. Hoy el stock no parece ser problema: hay casi 6 millones de dosis aún por aplicar.

El segundo objetivo es la población joven: por un lado incentivar a los “millennials” a que se anoten (en todos los países son los que más cuesta que se vacunen), para lo cual saldrán estrategias en los próximos días en cada jurisdicción; por el otro, avanzar en los menores de 18 años, sobre todo los de 12 a 17 años y los de riesgo. Con 3,5 millones de Moderna ya en el país el próximo paso es que se autorice su uso en población infantil. Lo mismo para Sinopharm. Ambas podrían generar novedades en el próximo par de semanas. «