En la calle José Bonifacio 3650 del barrio de Floresta, se encuentra la Escuela N° 19 DE 11 Fragata A.R.A. Libertad. A una cuadra de ese edificio escolar la avenida Mariano Acosta con gran circulación de tránsito, por donde pasan tres líneas de colectivos y desemboca una bicisenda ubicada de la mano de la escuela. A ese lugar asisten alrededor de 300 estudiantes en jornada simple, en el turno mañana y turno tarde; situación que implica un constante ir y venir de estudiantes, padres, madres y docentes. Las familias denuncian que hace más de 12 años el Gobierno de la Ciudad viola una Ley que los obliga a instalar un semáforo en las inmediaciones de las escuelas.

En diciembre de 2006, la legislatura porteña sancionó por amplia mayoría la Ley N° 2.242 que establece como obligatoria, “la instalación de cruces semaforizados en las intersecciones próximas a las entradas principales de los establecimientos escolares públicos y privados de todos los niveles, que funcionan en el ámbito de la ciudad”. El artículo 5 de esa norma es contundente y no da lugar a interpretación: obliga a la autoridad de aplicación a realizar un relevamiento en toda la ciudad donde debe priorizar la instalación de los cruces semaforizados con los siguientes criterios: Establecimientos escolares cuya entrada principal se encuentra sobre avenidas, calles con intenso tránsito o vías colectoras; Cuando la misma esté ubicada sobre una vía utilizada por vehículos de transporte de cargas y/o pasajeros; Cuando existieran antecedentes de accidentes registrados en la vía de referencia.

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“Nuestro reclamo empezó hace 9 años pero hay que aclarar que el gobierno porteño tenía un margen de cuatro años para cumplir con la Ley desde que se sancionó, o sea, que en 2010 debería haber estado el semáforo instalado y ya pasaron 12 años que viola sistemáticamente la Ley”, subraya a Tiempo Maximiliano Castro, papá de una alumna que asiste a la Escuela. Además, en 2019 la comunidad educativa logró que la Legislatura le solicitara al poder Ejecutivo la semaforización de la esquina de avenida Mariano Acosta y José Bonifacio, pero el gobierno también ignoró esa solicitud. “Este lunes 13 de junio ya se cumplen 3 años de la declaración realizada por la Legislatura. La gestión de Larreta no solo viola la Ley 2.242, sino que una declaración de la legislatura aprobada por todos los bloques. Es por eso que volvimos a movilizar para que el gobierno de la Ciudad no siga ignorando nuestro reclamo”, termina Maximiliano.

De la movilización participaron padres, madres, estudiantes y el gremio docente Ademys. “Queremos poder ir solos a la escuela”, reclamaban las y los chicos de sexto y séptimo grado, ya que, ante la falta de semáforo en esa esquina, la familia los sigue llevando a la escuela.

“No hubo ningún accidente de casualidad en esta esquina, y esperamos que nunca lo haya. Mi hija asiste a 5to grado y, al igual que sus compañeros y compañeras, todos estos años estuvo yendo a estudiar sin un semáforo en esa esquina que los resguarde”, cuenta a Tiempo Sonia Donnarumma, Presidenta de la cooperadora Escolar. La comunidad educativa hace casi una década que reclama por la instalación de ese semáforo: “Las familias somos las que comenzamos y mantenemos el reclamo una y otra vez para que el gobierno porteño instale el semáforo, desde la dirección de la escuela acompañan  pero hay mucho temor a que el ministerio de Educación tome algún tipo de represalia”, agrega Sonia.

El gremio docente ADEMYS acompañó la movilización de las familias en la esquina de Mariano Acosta y José Bonifacio. Aseguran que el gobierno que censura y persigue a la docencia y vacía y precariza la educación, es incapaz de resolver algo tan sencillo, un semáforo. “Esta esquina es muy peligrosa, circulan autos a alta velocidad y no queremos que ocurra un accidente para que hagan algo”, exclama María Isabel Grau, secretaria de Prensa del gremio docente. “Exigimos junto a las familias de la escuela, al ministerio de Educación y al jefe de gobierno porteño, una respuesta inmediata para garantizar el cuidado y la vida de las y los niños de toda la comunidad”, termina.