“Una de las mayores amenazas a la salud mundial”. Así definió la Sociedad Argentina de Infectología el riesgo que implica la resistencia antibiótica, cuyo crecimiento venía preocupando desde hacía años pero que se potenció por efecto de la pandemia de coronavirus y el aumento del uso de antibióticos. Tanto, que se adelantó 10 años la resistencia antimicrobiana en relación a lo que se preveía. En este contexto, el lanzamiento de una herramienta para detectar la resistencia de bacterias a antibióticos resulta clave. Lo presentaron las autoridades de Nación y Chaco: CARBA COLOR TEST es el primer dispositivo de origen nacional que se comercializa en el país y ya cuenta con autorización de ANMAT.

Se trata de un reactivo para la detección rápida in vitro de enzimas tipo carbapenemasas en bacilos Gram negativos. El kit de diagnóstico fue desarrollado por investigadoras e investigadores de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos Malbrán” y producido por Laboratorios Chaqueños S.A, que forma parte de la red Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP).

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El kit de diagnóstico es fácil de utilizar y con un procesamiento veloz que permite incrementar el estudio de casos. Así, se busca fortalecer la vigilancia epidemiológica y generar, entre otras cosas, respuestas como el aislamiento de pacientes portadores de microorganismos con estos mecanismos de resistencia.

Su creación fue anunciada en el marco de la 7ª Reunión del Comité Ejecutivo de ANLAP, con la presencia de la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, y del gobernador de la provincia de Chaco, Jorge Capitanich.

La ministra de Salud destacó la importancia del tema ante “la preocupación que genera para la salud la resistencia antimicrobiana, que ya era un problema antes de la pandemia y el consumo de antibióticos lo aceleró”. Agregó que “poder contar con herramientas prácticas, accesibles y que al costado de la cama se pueda definir qué antibiótico utilizar es muy importante, no sólo para la salud de las personas y la estrategia de la resistencia antimicrobiana, sino también para optimizar el uso de recursos”.

A fines del año pasado, en el marco de la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de Antimicrobianos, la representante de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y jefa del Servicio de Control de Infecciones del Hospital Austral, Wanda Cornistein, advertía en diálogo con Tiempo que “en 2013, se estima que a nivel global se produjeron 700 mil muertes atribuibles a la resistencia antibiótica, y para 2050 se espera que sean 10 millones. Será la principal causa de muerte, superará al cáncer”. Ante este panorama, el desarrollo de un kit nacional que contribuya a lidiar con este fenómeno creciente resulta fundamental.