Comienza una nueva inscripción online en la Ciudad de Buenos Aires, de cara al ciclo lectivo 2017. Desde que se instauró el sistema, hace tres años, las autoridades reconocieron, al menos 23.432 chicos se quedaron sin vacante. Sin embargo, de la última inscripción en 2015 hasta hoy casi no se inauguraron escuelas para cubrir ese déficit. Hay una ecuación clave en esta trama: entre lo que el gobierno porteño subejecutó en partidas para infraestructura en estos años y las escuelas propuestas por la comunidad educativa en espacios ociosos propiedad de la Ciudad, se habrían cubierto todas las vacantes.

El sistema de inscripción en línea está dirigido a los que ingresan por primera vez a cada nivel del sistema educativo público porteño. El Ministerio de Educación admitió recién en junio que en 2015 hubo 11.432 chicos sin vacante: 10.665 del nivel inicial. Casi el doble de lo registrado en 2006. El número oficial (aún no especificado por comuna) puso de relieve la falta de establecimientos educativos.

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Salvo la flamante inauguración de la Escuela Siglo XXI (“el primer edificio escolar inteligente”), en Coghlan, que dará 180 vacantes en primaria y 145 en inicial en 2017, desde la última inscripción no hubo nuevos colegios. La Escuela Nº 24 DE. 19 se inauguró en marzo de 2015, construida con fondos de Nación. Según UTE-CTERA, sólo arrancó con aulas de 1º grado, a pesar de que toda la escuela está terminada. Eduardo López, secretario general del gremio, lo llama “crecimiento vegetativo” y lo adjudica a “la decisión de no gastar en más cargos docentes”.

Capital Federal cuenta con 2.743 unidades educativas. El 55% son privadas. La mitad de los edificios escolares tienen entre 75 y 100 años de antigüedad. “No sobran chico/as, faltan escuelas”, reza la leyenda que acompaña los actos de un colectivo formado por docentes, padres y organizaciones sociales que encara la campaña “Que florezcan escuelas en esta primavera”. Relevaron 21 espacios ociosos que pertenecen a la Ciudad y los proponen como nuevos establecimientos. Es el caso de los inmuebles de Venezuela 3269/71 y Chivilcoy al 1900, cedido al club All Boys para un jardín maternal nunca concretado; y del ex colegio privado Santa Rosa, en Caballito, cerrado en 2012, donde piden crear un establecimiento público. La idea oficial es otra: demolerlo para un emprendimiento inmobiliario de seis torres. Otro caso es el Jardín Inicial de Escalada y Dellepiane. Fue adjudicado a la constructora Kion por $ 5.898.677 en 2014, pero en julio pasado rescindieron de común acuerdo ante “los desmanes y actos delictivos ejecutados sobre los bienes de la contratista y sobre las obras ejecutadas”. No se sabe qué pasó con el dinero ni cuándo se volverá a licitar.

Una hipótesis: si se hubiesen ejecutado los 850 millones que estaban destinados a infraestructura escolar y no se usaron en estos ocho años, ya estarían cubiertas las vacantes. Equivalen a más de 60 secundarias o 127 jardines. Este año se ha ejecutado apenas el 16% de los 388 millones presupuestados. Las obras dependen del subsecretario de Gestión Económica Financiera y de Administración de Recursos, Alberto Gowland, abogado de Bosch & Gowland. Viene de ser directivo en Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado.

Desde “Que florezcan escuelas” piensan presentar un amparo en rechazo a la idea oficial de pasar escuelas de media jornada a jornada completa: “Es otra manera de achicar presupuesto, se cierran siete grados por cada escuela que pasa de simple a completa”, afirma Patricia Pines.

“En mayo, el ministerio anunció un aumento de 625 millones para infraestructura y mantenimiento en un power point que envió a los legisladores en una muy promocionada reunión. A la fecha desconocemos la norma que lo avaló ni dónde está sumado en el presupuesto, ya que en la web no figura”, enfatiza Laura Marrone, docente y legisladora (FIT-Izquierda Socialista). De ese monto, 105 millones irán a pintura antigraffiti. Marrone, cuyo bloque presentó un proyecto para construir 15 escuelas primarias, siete secundarias y once de nivel inicial en comunas de Retiro y la zona sur, advierte que “se agravará la situación en 2017 por falta de nuevos establecimientos”. Sumando sólo los distritos escolares de Pompeya, Soldati, Mataderos, Liniers y Lugano, hay 5303 niños que este año terminan sala de 5, pero existen apenas 4621 vacantes en los 1º grados de esas cuatro zonas. Son 682 chicos que no tendrán lugar en su barrio. Mientras hay escuelas, como una de Caballito, con tres chicos en 1º grado y cinco en 2º, con alto riesgo de que cierren esos cursos.

Otro efecto es el pase a privados.Desde 2007, hay 2800 chicos menos en primarias públicas y 18.437 más en privadas. Comparado con 2015, el presupuesto para infraestructura creció un 19% y los subsidios a privadas, 41 por ciento. Marrone acota que este año “destinaron 30 millones a privadas para arreglos edilicios”.

El lado B de la inscripción online es el financiamiento. El primer año, el Gobierno de la Ciudad pagó $ 15 millones a tres empresas. Syntagma SA resultó beneficiada con el desarrollo del software y su implementación por $ 3.180.000, pero arrancó con errores básicos, como la falta de opciones para quienes tenían prioridad. Lo llamativo es que Educación volvió a llamar a licitación. Siempre Syntagma SA resultó favorecida, junto a otra firma. En 2015, recibió 2 millones de pesos, y FDV Solutions SA, otros $ 936.000. El 15 de abril de este año le entregaron $ 400 mil más “a los efectos de poder mantener el servicio”. Y el pasado 29 de agosto, una nueva licitación: $ 1.730.005 para Syntagma y $ 1.099.980 para FDV. En apenas tres años, se gastaron más de 21 millones de pesos para el sistema de inscripción en línea. Lo mismo que se necesita para construir tres escuelas. «

Los salarios docentes van a la baja

Eduardo López, de UTE–CTERA, agrega otro dato. En 2002, tres de cada diez pesos del presupuesto porteño iba a Educación. En 2007 era un 27,8% del total. Y hoy son dos pesos cada diez. Según cifras del CIPPEC, la Ciudad pasó del puesto 13 al 21 entre las jurisdicciones del país en lo que respecta al esfuerzo presupuestario por la educación.

Un estudio de UTE junto al Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala indica que volver al 30% para el sector representaría 5448 millones de pesos adicionales (sobre todo para sueldos de nuevos cargos docentes), y la plata para Infraestructura ascendería a casi 600 millones, lo que permitiría construir un mínimo de 60 escuelas. Mientras, la Policía Metropolitana ya posee un 4,6% del presupuesto total, y los gastos en intereses de la deuda alcanzan el 12%, cuando en 2008 fueron de apenas 2,9 por ciento. Otro dato llamativo: en 2007, los sueldos en Educación eran el 65% del total de salarios de los estatales porteños; en 2016 por primera vez representan menos de la mitad (44%).