Hace ocho meses que Shanick Lucián Sosa Battisti decidió que no iba a encasillarse: ni varón ni mujer. Inició el trámite para que su autopercibimiento quede formalizado, pero el Registro Civil de Ushuaia se lo negó alegando argumentos “biologicistas”, indiferente a las nuevas doctrinas como la Ley de Identidad de Género y la jurisprudencia. Shanick insistió y la justicia le dio la razón. En el documento y en la partida de nacimiento figurará como “no binario/igualitario”.

Con fecha 16 de diciembre de 2019, el Juzgado de Familia y Minoridad 1 de Ushuaia, a cargo del juez Alejandro Ferreto, hizo lugar al recurso de amparo presentado por las abogadas de la ONG “Red Diversa Positiva”, y ordenó al Registro Civil de la ciudad que autorice a Shanick, de 26 años, a figurar en su documentación personal con sexo “no binario”, es decir, ni masculino ni femenino, conformando uno de los primeros fallos de este tipo en el país.

El 19 de junio último, el Registro había rechazado el pedido de Shanick alegando que la actual legislación habilita a las personas mayores de edad a cambiarse el nombre en función de la identidad “autopercibida”, sin embargo, la clasificación por “sexo” continua alternando entre “varón” y “mujer”, quedando excluida cualquier categoría por fuera de ellas.

“Empecé con el trámite como la punta de la lanza porque todavía nos faltan muchos derechos, y la verdad es que esperaba que mi petición fuera rechazada porque siempre es varón o mujer. Lo que sí fue sorprendente fue el fallo de la justicia, cuando me enteré quedé shockeade. Estoy agradecide al juez para toda la vida”, le reconoce a Tiempo, Shanick desde Ushuaia.

El año pasado, G. (solo trascendió su inicial) presentó en el Registro Civil de Mendoza una solicitud para que en el apartado «sexo» del documento no figure nada, argumentando que no se identificaba con el género masculino ni con el femenino. Contrariamente al caso de Tierra del Fuego, el Registro avaló su pedido y pudo iniciar el nuevo DNI sin especificar que era varón o mujer. Este antecedente impulsó a Shanick, quien se contactó con Érica Moreno, coordinadora provincial de la Red Diversa Positiva, una organización que viene trabajando desde hace más de 35 años por la vulnerabilidad de los derechos de los colectivos LGBTIQ, personas que conviven con VIH – SIDA y “todas aquellas que se sientan identificadas en la lucha por los derechos humanos de las personas con mayor vulnerabilidad”.

“Esta es la reivindicación de uno de todos nuestros derechos que faltan, como la vivienda, la salud, el acceso a la justicia, el trabajo. Es un escaloncito más de la escalera”, opina Moreno. Para Solange Verón, integrante de “Transderechos” y una de las abogadas de Shanick, lo que visibiliza este caso “es el problema de la mirada biologicista”. “Hasta existen proyectos de ley –continúa– para superar esta asignación obligatoria del sexo. Lo que hace el caso de Shanick es romper con el sistema binario”.

El veredicto del juez Ferreto insta al Registro a que “en un plazo de cinco días”, expida “una nueva partida de nacimiento y un nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI)” donde figure el cambio de nombre y, “en el casillero correspondiente al sexo, se haga constar “no binario/igualitario”.

“La figura de ´igualitario´ es muy novedosa porque, según mi interpretación, toma el paradigma de la Ley de Matrimonio Igualitario, en el sentido que lo igualitario es el ejercicio del derecho al género como uno de los elementos de la identidad”, destaca Verón.

“En lo personal este fallo me llenó el corazón –dice Shanick–, pero al mismo tiempo abre las puertas a toda la comunidad para que puedan tramitar el documento de la manera en que se perciban. Que la gente que tenga miedo se contacte, que me cuenten sus dudas, que yo voy a estar para ayudar”.