La justicia tucumana absolvió por el beneficio de la duda a un hombre acusado de asesinar a una mujer trans en noviembre de 2020 en la capital provincial porque otra víctima que sobrevivió al ataque y lo había señalado como el agresor cambió su testimonio y dijo no estar seguro de que lo haya sido, informaron hoy fuentes judiciales.

A raíz del fallo que absolvió a Ricardo Horacio Puenzo del transfemicidio de Alejandra “La Power” Benítez (34), cometido el 5 de noviembre de 2020, en la capital provincial, familiares de la víctima e integrantes de organizaciones LGBTIQ+ y feministas convocaron para mañana una movilización para exigir justicia en la puerta de Tribunales Penales, ubicados en la avenida Sarmiento, de la capital tucumana.

El tribunal conformado por los jueces María Balcazar, Rafael Marorito e Isabel Menéndez resolvió absolver ayer por unanimidad a Puenzo, el único acusado del crimen.

Puenzo llegó al banquillo de los acusados imputado por «homicidio agravado por odio a la identidad de género, transfemicidio y por el uso de arma de fuego contra de Benítez, en concurso real con el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa en perjuicio de Diego Ramón Mercado”, quien se hallaba junto a la víctima mortal y resultó herido, aunque sobrevivió.

Entre los fundamentos de la sentencia los jueces incluyeron “el beneficio de la duda” para no condenar al principal acusado de transfemicidio y exhortaron al Ministerio Público Fiscal, representado por Carlos Sale, a continuar con la investigación y remitir a la Fiscalía Especializada en Delitos Complejos la posible comisión del delito de falso testimonio por parte de Mercado, quien cambió sus dichos, lo que llevó a la absolución del imputado.

“El Ministerio Público Fiscal no logró reunir las pruebas suficientes para determinar con certeza que Puenzo fue el autor de los seis disparos que mataron a la joven trans y de los cuatro disparos que hirieron a Mercado”, señaló el tribunal.

Mercado fue testigo clave en el juicio, ya que en su declaración ante la fiscalía ubicó a Puenzo en el lugar del hecho y los señaló como autor material del crimen. Sin embargo, durante el debate cambió su testimonio y sostuvo que cuando recibió los disparos estaba de espaladas, por lo que no podía asegurar quien había disparado.

Por último, los jueces “recomendaron al Ministerio de Seguridad reforzar la zona donde se cometió el hecho y a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán colocar un banco rojo contra la violencia de género en homenaje a la víctima, en una plaza ubicada al frente donde sucedió el homicidio”.

El caso que se debatió en este juicio ocurrió el 5 de noviembre del año pasado alrededor de las 6, cuando Benítez se encontraba junto a Mercado, sentada en la vereda de su casa, y una persona pasó a bordo de una moto, sacó un arma de fuego y comenzó a dispararles.

Benítez murió en el lugar, mientras que Mercado resultó herido y fue trasladado y operado en el hospital Centro de Salud. Luego de la intervención quirúrgica, el sobreviviente declaró ante la justicia que él se encontraba junto a Benítez sentado en la vereda, cuando se acercó un desconocido en una moto que “al principio se mantuvo al margen, pero luego comenzó a discutir (con la mujer trans), sacó un arma y disparó”, tras lo cual se fugó a bordo del vehículo.

A partir de la declaración de Mercado la policía pudo identificar a Puenzo como sospechoso del ataque y realizó una serie de allanamientos en domicilios de Yerba Buena, donde se secuestraron armas de fuego y proyectiles, y otro procedimiento en la capital tucumana, donde se secuestraron un auto y una moto. Finalmente Puenzo se entregó el 11 de noviembre a la madrugada.

Luego de la resolución del tribunal, la militante trans Claudina Rukone dijo al medio tucumano La Nota: «No quiero más compañeras muertas por el abandono del Estado, no quiero las migajas de ese 1% que nos lleva a competir entre nosotras para ver cual podrá salir de estas miserias en las que vivimos, no quiero más familias lamentando nuestras salidas a la calle pensando si volveremos vivas. Lo que quiero es justicia por las que ya no están, quiero ese lugar que se nos negó y merecemos, y sobre todo quiero ver a mis compañeras llegar a viejas y felices».