Al lado de Adriana con una foto en blanco y negro está Nora Hilda Palacios. Es prima de Graciela Violeta, la mamá de Adriana.

Dice que leyó en Facebook la noticia de la nieta 126 y se comunicó con el resto de la familia. “Me quedé atontada un rato, no podía ni hablar, sólo llorar”, dice la mujer emocionadísima, a la vez que muestra una foto que atesora con todo el cariño del mundo. “Acá estamos nosotros, esa chiquita soy yo y ella es Graciela, nosotros le decíamos así”.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Nora vive en Moreno y tiene una hija de la misma edad de Adriana. “Graciela y yo estábamos embarazadas al mismo tiempo, por eso yo a mi hija le puse su nombre como homenaje”, dice entre lágrimas.

“Mi mamá era prima hermana de Violeta. Su mamá murió de cáncer cuando era mucho chiquita, entonces se fue a vivir un tiempo a Moreno, a mi casa. Nos criamos juntas hasta que la llevaron a Bolívar donde estaba la otra parte de la familia”, explica. “Después se fue a La Plata y sucede todo lo que ya conocemos”.

La mujer dice que ver al bebé que esperaba Violeta era un sueño de toda la familia. Se habían visto por última vez cuando ambas tenían un embarazo avanzado, “ya con mucha panza”, agrega. Y luego no supieron más de ella. La familia de Bolívar y la de Entre Ríos inició la búsqueda incesante por esa niña que hoy tiene rostro, cuerpo y voz.

“Estoy acongojada. Mi mamá murió hace cuatro meses, su deseo más grande era encontrar alguna vez a la hija de Graciela. Ojalá ella pudiera estar aquí”.