El viernes, mientras se celebraba la democracia en la Plaza de Mayo, y en Miramar la policía reprimía manifestantes tras la muerte de otro adolescente en manos de un efectivo, el Ministerio de Salud de la Nación informaba 3573 nuevos contagios. La cifra más alta en tres meses. Gran parte de esa suba le pertenece a la Ciudad de Buenos Aires, que registró ese día 647 casos. A nivel nacional, el aumento en estas dos semanas superó el 50 por ciento. La parte positiva es que si bien la ocupación de camas empezó a crecer, lo hace de manera mucho más lenta que en la segunda ola, y en valores bajos. El 68% de la población con dos dosis aplicadas, y el 82% con al menos una, explica esa diferencia.

En las últimas tres semanas, la Capital Federal aumentó un 91% sus infectados. Casi el doble que Provincia, que registra un crecimiento del 57 por ciento. Como en las olas anteriores, el efecto derrame ocurrirá tarde o temprano: primero el conurbano y luego el interior bonaerense sufrirán el mismo proceso a la alta.

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“En dos meses casi se cuadruplicaron los casos en CABA. Los pacientes graves también crecen, pero de manera más moderada”, informó el senador provincial Martín Barrionuevo, quien lleva adelante el relevamiento diario de la situación epidemiológica. Y advirtió que a nivel nacional “continúa la aceleración del crecimiento de casos, 52% en 14 días”. La única provincia que el viernes no tuvo casos registrados fue Jujuy.

El promedio semanal en el país fue de 2393 positivos. La cifra más alta desde la primera semana de septiembre. La ocupación de camas UTI también creció en los últimos siete días (de 619 a 682), pero se mantiene distante de las 7793 que supo haber en la primera quincena de junio.

“Los casos están creciendo, pero desde un piso muy bajo. No se ve todavía que crezcan los muertos. A nivel nacional hubo una suba de UTI, pero nada que ver con lo que subieron los casos”, comenta a Tiempo el físico investigador de UBA–Conicet, Jorge Aliaga. “Las UTI por ahora pasaron de 580 a 680 en las últimas dos semanas, aunque hay que entender que lo que hoy vemos de UTI está atrasado 10 días con lo que hoy vemos de confirmados, por la demora entre contagio y cuadro de UTI”.

¿Por qué esta crecida de casos? Responde Aliaga: “Para mí la suba es producto de Delta circulando a pleno, actividades a pleno con transportes públicos llenos, relajamiento de cuidados, reuniones sociales de fin de año, y todo este tipo de actividades que se suelen hacer en lugares cerrados, con aire acondicionado, sin ventilar”. El año pasado también se dio un aumento de positivos por esta época. El especialista aclara que la suba actual “es muchísimo menor, en el contexto de las pocas restricciones que hay, a las de diciembre 2020 por el avance de la vacunación, que se ve muy claro en la composición etaria de los confirmados y muertos”.

“A medida que vacunás un grupo etario, ese grupo es menos afectado. Se vio muy claro con los menores de 18 años. En un momento, los menores de 18, que siempre eran menos del 10% pasan a ser el 30 por ciento. Los empezás a vacunar y vuelve al 10% y la distribución por edades vuelve a ser como antes de la vacunación, pero claro, con números absolutos mucho menores. Ahora, con vacunados en todos los grupos, se vuelve a una distribución como antes de la vacunación. Pero con muy pocos muertos”, continúa Aliaga y hace foco en un aspecto que suele ser indicador de cómo se encuentra la situación epidemiológica: el nivel de infectados en base a la cantidad de hisopados que se realizan: “teníamos una positividad muy baja, ahora ya subió al doble. Y posiblemente como la vacunación hace que haya casos más leves, se te escapen todavía más que antes”. «

El pasaporte sanitario

La subida de casos y el espejo de lo que sucede en Europa motivaron que las autoridades sanitarias decidieran la implementación de un pase sanitario que difiere en su implementación dependiendo de cada distrito. Provincia de Buenos Aires fue más rigurosa que CABA, y Mendoza incluso lo rechazó porque “la vacuna no es obligatoria”, según su gobernador Rodolfo Suárez.
En territorio bonaerense, el Pase Libre COVID comenzará a funcionar a partir del 21 de diciembre para todas las personas mayores de 13 años. Podrán acreditar que cuentan con el esquema de vacunación completo a través de las apps “VacunatePBA” y “Mi Argentina”, o con el carnet de vacunación en formato físico o la tarjeta. Será necesario para actividades culturales, deportivas, religiosas y recreativas en espacios cerrados; centros culturales, gimnasios, cines, salones de fiestas y boliches, fiestas, casamientos, actos, bares y eventos deportivos con aglomeración de personas. También será obligatorio para trámites y para los trabajadores que realicen atención al público, en entidades públicas o privadas.
En la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de ser el distrito con más porcentaje de casos activos de todo el país, serán más flexibles: no lo exigirán para hacer trámites ni para ingresar en organismos públicos.