Los “Padres autoconvocados de la Escuela Carlos Pellegrini por la vuelta a clases” publicaron el domingo una dura carta abierta para que cese la medida de fuerza e instaron a las autoridades de la UBA para que se pronuncien. “Entendemos que la actual interrupción de las actividades académicas y administrativas causada por la toma afecta negativamente el cumplimiento” de la “educación pública inclusiva y de calidad”, sostuvieron.

Según refieren los firmantes, el pedido de cese de tomas se basa en la Constitución Nacional y en las constituciones provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, que contemplan como un bien público al derecho de aprender y adquirir conocimientos por lo que sería un derecho personal y social.

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Los padres sostienen que la toma, como método de reclamo, sólo “debería considerarse en casos extremos” y no “ante distintos conflictos de disímil relevancia”. En ese sentido, recalcan que “las clases perdidas hacen peligrar la posibilidad de abarcar los contenidos de estudio necesarios y afectan la calidad de la enseñanza y los procesos de aprendizaje”.

Se enumera, además, una serie de observaciones a las razones de la actual medida de fuerza que responde al rechazo de la “reforma del sistema educativo propuesta por el Gobierno” porteño. “No han existido en la escuela medidas previas significativas para visibilizar, discutir y encontrar posibles soluciones a los conflictos identificados”, analizan y agregan: “El alumnado en general no ha tenido instancias prolongadas para discutir cuales son las carencias o falencias específicas de la reforma propuesta, y cuál es su gravedad”.

“La toma no ha sido planteada con un objetivo claro y razonable”, entonces los padres se preguntan: “¿Que se espera en este caso? ¿Que el Gobierno deje la reforma sin efecto? ¿Que el Ministro de Educación otorgue una audiencia? ¿Qué debe pasar para que se levante la medida? ¿Cuál es la razonabilidad de dicho objetivo?”.

En la misiva cuestionan también la representatividad del voto a mano alzada que se lleva adelante en cada una de las asambleas. “En estas circunstancias la Toma ha alcanzado una proporción desmedida y dañosa para los propios estudiantes, en especial los más vulnerables, y en general para la comunidad educativa del Pellegrini”, indican los padres, por lo que concluyen que las autoridades de la Escuela y del Centro de Estudiantes, deben considerar “dar por concluida la toma” y que se generen espacios alternativos de discusión de la reforma educativa.