Un oficial de la Policía de la Ciudad fue detenido en las últimas horas acusado del homicidio culposo de un hombre, al que le pegó una patada a la altura del pecho cuando, supuestamente armado con un cuchillo, interrumpía el tránsito y profería amenazas a transeúntes en el barrio porteño de San Cristóbal.

La causa se encuentra a cargo del Juzgado Número 8 porteño, que encabeza Federico Joaquín Daneri. La investigación y peritajes se encuentran en manos de efectivos de Gendarmería Nacional, por ser el detenido integrante de un cuerpo policial. 

El hombre que falleció es Jorge Gómez, de 41 años, quien trabajaba con su hermano mayor en su taller de relojería de taxis y por la noche hacía delivery con su moto, contó su tío en declaraciones a la prensa, quien recordó que «estuvo en una granja de recuperación por temas de drogas pero ya estaba totalmente curado, trabajaba y no tenía problemas».  

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El hecho se produjo el domingo por la mañana sobre la calle Carlos Calvo al 2600, esquina Saavedra, donde una cámara de seguridad grabó como cuatro policías se acercan a un hombre que ocultaba sus manos en la espalda. Según la versión policial, estaba interrumpiendo el tránsito cuando un policía procedió a darle la voz de alto y tocar el silbato para que deponga su actitud.

Según el parte policial, al ver la presencia de más efectivos el hombre habría extraído un arma blanca y avanzado hacia uno de los policías con una actitud desafiante y mirada perdida. En un momento un oficial de la policía motorizada, esteban Armando Ramírez, que había llegado de refuerzo, se le acercó de frente y para reducirlo le pegó una patada a la altura del pecho, por lo que el hombre cayó al asfalto en medio de la bicisenda y quedó desvanecido.

El herido fue trasladado con vida al hospital Ramos Mejía, donde murió poco después, por lo que se trataba de establecer si el fallecimiento fue a causa del golpe que le propinó en policía o por una contusión en la cabeza al impactar contra el asfalto. Al cierre de esta edición, los datos preliminares de la autopsia determinaban que la víctima sufrió una fractura de cráneo al caer, lo que en términos forenses se denomina traumatismo craneoencefálico. 

Según la versión policial, fue un colectivero quien alertó sobre la presencia del sospechoso, que obstaculizaba el tránsito y amenazaba a los conductores que pasaban por la zona.

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 «No había motivo para actuar de esa forma», dijo Segundo, tío de la víctima. «No se puede negar que estaba alcoholizado, pero en el momento en que el policía baja de la mano mi sobrino pone las manos atrás, le pregunta qué pasa, y en ningún momento lo amenazó ni le mostró un arma», explicó.

En diálogo con el canal de noticias TN, el hombre señaló que en ese contexto el policía «en segundos y sin contestar, le pegó una patada». “En el video no se ve que esté haciendo eso (que dice la policía), y es la mujer policía la que da esa versión, pero en ningún momento tiene testigos ni se justifica el accionar».

«La actitud que tuvo el policía es de un tipo que sabe de artes marciales, que entiende dónde pegar, y quedan dos posibilidades: que mi sobrino haya muerto por el golpe que se dio en la cabeza al caer, o que la patada haya sido justo en el plexo, que le haya cortado la respiración y le provocara un paro cardíaco», agregó.

Además, contó que cuando su hija reconoció a Gómez en el video del hecho que empezó a circular el lunes por las redes sociales fue «directamente a la comisaría 20, y ahí se le rieron en la cara, le dijeron que el caso ya estaba solucionado».