Más allá de los anuncios realizados con bombos y platillos desde la cartera de educación que dirige Soledad Acuña, el vaciamiento y ajuste educativo en la Ciudad es una situación que se profundizó gravemente en las últimas dos gestiones de Horacio Rodríguez Larreta. El domingo 20 de febrero pasado, la comunidad educativa porteña recibió otro cimbronazo cuando Tiempo público el relevamiento de 56 mil pibes y pibas sin vacantes en la escuela pública. De ese total, el sector más crítico es el infantil. En la Ciudad de Buenos Aires, no hay lactarios ni jardines con salas de 3 a 5 años y la demanda se incrementa año a año. De acuerdo a la información analizada en ese sector, este año se solicitaron 41.611 vacantes para niñas y niños de 45 días de vida a 5 años de edad, pero CABA asignó tan solo 19.416: el 53,4% de los inscriptos no obtuvo lugar en jardines públicos porteños; es decir, casi 22.200 niños y niñas quedaron excluidos de la educación pública.

Pese a esta grave situación, la gestión de Rodríguez Larreta insiste en su postura de seguir despojando de edificios públicos que tenían un fin específico en materia pedagógica y asistencial. En Pringles 344, se encuentra el Centro de Desarrollo Infantil –CeDI N° 5-, que brinda contención para niñas y niños de 45 días de vida a 3 años de edad, ubicado en el barrio de Almagro, dentro de la Comuna 5. Según estimaciones locales, allí existe una demanda de más de 500 familias que no consiguen vacante en la educación inicial para sus hijas e hijos. Un CeDI no es un jardín de infantes, pero el gobierno de la Ciudad durante años instaló estos centros en todo el distrito, que dependen del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, ante la negativa de construir escuelas infantiles bajo el ala del Ministerio de Educación porteño.

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“Ya es un despropósito el doble discurso de este gobierno, de María Migliore y de la ministra Soledad Acuña, que en varias ocasiones intentaron mostrar su supuesto lado sensible y dijeron que su gestión acompaña a las mujeres que trabajan, y que por eso iban a crear jardines y escuelas infantiles para pibes de 45 días a 3 años, pero lo cierto es que los cierran y rematan los edificios, una locura”, recuerda en diálogo con Tiempo, Silvana Fior, docente, delegada de UTE y militante y referente educativa de Irrompibles.

El inmueble lindero a este CeDI, en Pringles 340/42, es propiedad del gobierno de la Ciudad y hace años la comunidad educativa y el barrio exigen, que en ese lugar, se construya la ampliación del maternal. Sin embargo, el ejecutivo porteño pretende pasar a manos privadas ambos inmuebles y, a pesar de cinco subastas desiertas, llevarán adelante una sexta el próximo 9 de marzo. “Llamamos a movilizar este lunes 7 de marzo a las 10 de la mañana, a toda la comunidad educativa para frenar una vez más este regalo de edificios públicos que Larreta quiere meter en el mercado inmobiliario. Además, vamos a seguir exigiendo jardines de infantes para esta comuna y toda la Ciudad”, remata Fior.

En la Ciudad de Buenos Aires, hay 22 Centros de Desarrollo Infantil –CeDI-, que maneja el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, dirigido por María Migliore. Cada uno alberga (según el espacio) de 18 a 86 niñas y niños de 45 días a tres años de edad. Muchos de estos centros antes eran jardines de infantes que dependían del Ministerio de Educación porteño y pertenecían al ámbito de la enseñanza pública y gratuita, conformados con equipo de docentes y directivos como cualquier jardín oficial. Con los años, algunos jardines fueron desvinculados de la cartera educativa y transformados en centros de asistencia para los sectores más postergados. Eran escuelas públicas que fueron transformadas en establecimientos preventivos de proyección social. Las diferencias entre uno y otro se puede sintetizar en que una escuela infantil tiene un programa educativo que depende del Ministerio de Educación, con un plantel docente preparado para la formación de los más pequeños, con un seguimiento pedagógico, con trabajadores y trabajadoras cuyos derechos laborales están amparados en el estatuto docente; y los CeDI, no.

“Queremos remarcar que pese a varias cartas enviadas al Ministerio de Educación de la Ciudad como al ministerio de Desarrollo, hasta ahora no hemos encontrado ningún ámbito de diálogo”, destaca a Tiempo Pablo Cesaroni, integrante de la Comisión de Educación del Consejo Consultivo. En el mismo sentido, el docente y vecino de la Comuna 5, Tomás Dalton recuerda que “no es verdad que el gobierno porteño debe garantizar las vacantes a partir de los 4 años, sino que lo tiene que hacer a partir de los 45 días de vida como lo ordena la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires”.

Más que subasta un regalo

La disposición N°  10/DGADB/22, publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad, establece como precio base “para la enajenación del inmueble al que refiere el artículo precedente la suma de DÓLARES ESTADOUNIDENSES CIENTO OCHENTA Y SEIS MIL OCHOCIENTOS VEINTITRÉS CON 99/100 (USD 186.823,99)”. Teniendo en cuenta que los edificios que subastará el gobierno porteño, constituyen un total de 471 m2, cada metro cuadrado arranca de un valor de 397 dólares, un valor irrisorio para cualquier emprendimiento inmobiliario que arranca de los 1.500 dólares en adelante en cualquier lugar de la comuna.