El último domingo, Tiempo puso en tapa la emergencia habitacional por la que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires, y destacó una cifra alarmante: desde 2021 desalojaron a más de una familia por día en el distrito porteño. En ese lapso, hubo 691 familias despojadas del lugar donde vivían (sin posibilidad de acuerdo entre partes y sin propuesta alternativa del Ejecutivo porteño), que solicitaron «trámites para abordar emergencias habitacionales». No conformes con estas cifras, Tiempo también accedió a los guarismos oficiales del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat que conduce María Migliore. Esos datos aseguran que, sólo en este año, adjudicaron el subsidio a 794 personas «con un monto promedio de $13.500». Aunque la cartera no discrimina entre las familias que fueron desalojadas y quienes solicitaron el subsidio por diferentes razones.

A raíz de esta situación, la diputada porteña Amanda Martín, presentó un pedido de informes para conocer la cantidad de subsidios solicitados y otorgados en 2022 durante un desalojo por falta de pago de alquiler, y la cantidad de subsidios solicitados y otorgados durante un desalojo por motivos distintos a la falta de pago de alquiler.

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“La situación habitacional en la Ciudad de Buenos Aires es sumamente crítica, los alquileres suben exponencialmente por encima del aumento de los ingresos de los trabajadores, la informalidad de alquilar en hoteles pensiones o villas hace que los inquilinos no cuenten con ningún tipo de seguridad”, analiza en diálogo con Tiempo la legisladora porteña Amanda Martin.  La referente del Partido Obrero señala que, en el último tiempo, se han realizado desalojos “incluso mediante diferentes modalidades para beneficiar a los especuladores inmobiliarios”.

El documento presentado en la legislatura, le exige al gobierno porteño que discrimine sobre la cantidad de subsidios solicitados y otorgados de personas en situación de calle, durante un periodo prolongado, y quienes fueron desalojados. Al mismo tiempo, solicita el desglose sobre la cantidad de familias desalojadas por: falta de pago de alquiler, derrumbe, incendio o desalojo judicial de otra índole.

Otro de los puntos, indaga sobre cuántas familias fueron desalojadas siendo inquilinos sin contrato, con contrato de alquiler vencido y cuantas tenían deudas acumuladas. Además, cuestiona sobre cuántos desalojos fueron realizados en villas o asentamientos en cada barrio; y la cantidad de personas que actualmente se encuentran viviendo en situación de calle.

“Es necesario conocer cuál es la asistencia del Estado y los subsidios qué se solicitan y que se otorgan, como así también la cantidad de desalojo y las familias que están en esta situación”, suma la diputada. “Es preocupante que el gobierno de la Ciudad no cuente con esa información para poder brindar justamente, a partir de programas, diferentes ayudas ante escenarios gravísimos de la situación habitacional”, remata.

En la “Ciudad de los desalojos” hay miles de viviendas vacías

En contradicción con las cifras de desalojos y el déficit habitacional en la Ciudad, existe una gran cantidad de viviendas desocupadas. Según los últimos datos del Censo 2010 (a la espera del detalle del Censo 2022), se contabilizaron 340.975 viviendas deshabitadas, que representa el 24% del total de viviendas relevadas en la Capital Federal. En la zona norte, principalmente en las Comunas 1, 14 y 2, se concentran el 38,5% del total de espacios ociosos. Por el contrario, en la zona sur es donde se encuentran los mayores números de ocupación, pero en los últimos años los índices ahí también empiezan a mostrarse a la baja.  «