Once bebés de menos de 40 días de vida fueron separados de sus familias en la provincia de Santa Fe porque corrían “riesgo de vida” ante situaciones de consumo de estupefacientes en el hogar y maltratos. Más de la mitad tenían cocaína en sus organismos, que habría ingresado a través de la lactancia. La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del Distrito alertó sobre la gravedad de la situación, que colapsó al sistema estatal de cuidados de infancias en riesgo.

“Nos interpela qué está pasando, la cantidad de situaciones en tan pocos días. El año pasado habíamos tenido algunas, pero muy esporádicas. Son once casos en 20 días, y un poco más de la mitad tenían que ver con que cuando los chiquitos nacen en el sector público se les realizan análisis de rutina, y ahí es cuando se detecta presencia de cocaína”, explicó a radio LT9 Patricia Chialvo, secretaria de Niñez, según consignó la agencia Télam.

La intervención se dio luego de que el Ministerio de Salud realizara la denuncia ante la Fiscalía, que convocó a la Secretaría “para que tomemos medidas, porque se entiende que hay riesgo de vida para los chicos”. Los bebés “quedan en la asistencia pública, en los hospitales, para su desintoxicación y estabilización, y trabajamos en la ubicación”. Luego se prioriza la posibilidad de que queden a cargo de algún familiar, pero esa opción no estuvo en estos casos, por lo que se acudió al sistema de familias solidarias. Sin embargo, por la cantidad de casos en simultáneo, ese sistema se vio rebalsado. A tal punto, que la Secretaría tuvo que lanzar una convocatoria de emergencia a familias que se ofrecen para estos cuidados.

De los once casos, cinco se registraron en Rosario, tres en San Lorenzo y tres en la capital de la provincia. Además de la detección de cocaína en los cuerpitos y de los cuadros de maltratos, hubo situaciones en las que la progenitora decidió darlos en adopción. Según Chialvo, suelen ser “chicas que no han podido acceder a una interrupción legal del embarazo” o que atravesaron “cuestiones de abuso o porque están en redes de trata”, con lo cual “llegan al punto del parto y manifiestan que no quieren maternar”.

El sacerdote Fabián Belay, titular de la Pastoral Social de la Drogadependencia del Arzobispado de Rosario, se refirió a la situación y –según consignó el diario santafesino La Capital- criticó que se aborde el consumo de drogas como una cuestión individual. “Hay familias completas atravesadas por esta problemática, sea por consumo o por la venta. Y se generan relaciones tan enfermas que después, lamentablemente, no hay quien pueda acompañar la crianza de una criatura”. En ese sentido, agregó: “No hacemos prevención, no hacemos asistencia. No tenemos los equipos en Rosario. A esa mamá con problemas de drogas que pasó por el hospital, ¿qué acompañamiento se le ofreció?”.