El domingo 17 de octubre se cumplieron cuatro años del sospechoso hallazgo del cuerpo de Santiago Maldonado, en el río Chubut. Días después, su hermano Sergio Maldonado presentará nuevos escritos ante la Corte Suprema, para que se aparte al juez Gustavo Lleral y la causa tenga un nuevo juez que lleve adelante la investigación.

“Lleral no va a decir nada diferente, no es imparcial. Él ya dijo que la Gendarmería no tuvo nada que ver y así la causa está paralizada en la Corte”, dice a Tiempo Argentino, Sergio Maldonado. “Necesitamos un juez que investigue realmente o que haga una reconstrucción de qué pasó ese 1 de agosto de 2017. Siempre decimos que, a medida que pasa el tiempo, hay más dudas. Es indispensable”, agrega.

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La condición de imparcialidad la planteó el mismo Gustavo Lleral, cuando la Justicia decidió la reapertura de la causa que él había cerrado con una conclusión breve: Santiago se ahogó solo. La renuncia al caso fue desestimada por la Corte Suprema y, en enero de 2020, quedó nuevamente nombrado frente a una investigación que, de acuerdo a la querella, no se hizo en profundidad.

“Seguimos sin saber qué pasó con Santiago desde el día 1 al día 78, cuando apareció donde ya se lo había buscado”, afirma Sergio. “No es un capricho pedir que se investigue, queremos saber qué pasó. Para buscar una persona son claves los primeros 96 horas; bueno, Guido Otranto (el primer juez de la causa) comenzó el día 5. Son hechos que demuestran que nunca se investigó como corresponde”, agrega.

Durante la investigación en la causa de espionaje ilegal, en el celular de Darío Nieto, el exsecretario del expresidente Mauricio Macri, quedó develada la relación entre Llegal y el macrismo. “Gustavo Llerald (sic). Lo nombramos nosotros. Está bien. Serio. Ya tuvimos contactos. Mahiques va a verlo el lunes”, decía el mensaje. También en ese equipo se encontró agendado el teléfono de la mamá de Stella Pelloso, la mamá de Santiago, catorce meses antes de la desaparición del joven.

“Lo que hicieron es separar las causas, es una manera de bajarle el precio al hecho. Cuando en realidad, es una sumatorio de sucesos: el espionaje, la filtración de las fotos por parte del médico (Wherter Augusto Aguiar), que ya cumplió su condena, las escuchas ilegales e incluso la presentación del Ministerio de Seguridad contra la Gendarmería. Todo eso tendría que estar dentro de la desaparición forzada; por eso, pedimos que se investigue todo dentro de ese contexto. Dentro del espionaje ilegal, tendría que investigarse por qué tenían el teléfono de mi vieja. También queremos saber qué pasó en el corte de ruta. Todo eso forma parte de lo mismo”, detalla Maldonado.

Sergio destacó además que el juez Gustavo Hornos, que integraba la Cámara de Casación (Sala IV), no descartó que se deba investigar la desaparición forzada, pero Mariano Borinsky y Javier Carbajo votaron en contra. “El juez que iba a jugar tenis con Macri nos rechazó cuatro planteos”, dice Maldonado, en referencia con Borinsky.

“Siempre falló en contra. Nos rechazó la investigación por desaparición forzada, el apartamiento de Lleral, la destrucción de las escuchas a mi teléfono y el pedido de grupos expertos independientes. Borinsky siempre nos perjudicó y así la causa está detenida. Luego, entendimos ese rechazo, era el juez que más visitaba a Macri en Olivos”, recordó.

La presentación de este jueves a las 11.30 en la Corte Suprema la hará Sergio junto a organizaciones de derechos humanos, que acompañan y también piden justicia por la causa. “Este reclamo no es sólo mío. No somos sólo nosotros lo que pedimos esto. Son organizaciones políticas que acompañan la causa y también esperan una respuesta. Si no presentamos este escrito, quedamos fuera del proceso judicial. Lo paradójico es que la Corte Suprema no tiene plazos para decidir y en esa tardanza nos perjudican a todos”.

Maldonado también se refirió a la postura de este gobierno que nunca se refirió a la causa. “Esperaba que haya una voluntad política de investigar, pero no sólo con el caso de Santiago, sino con las causas que militaron mientras fueron opositores. Por eso, hablo de voluntad política. Parece que nunca es el momento porque en algún momento suma y en otro momento, resta. Pero el tema es que por captar o cautivar un electorado de un sector que no está tan convencido o piensan diferente en estos temas, hacen silencio y con eso, llegan a una complicidad que encubre a la derecha. Eso quedó demostrado cuando el 1 de agosto de este año la exministra Patricia Bullrich filmó un video en el lugar donde desapareció Santiago y este gobierno no tuvo una respuesta contundente. Ese silencio termina siendo un guiño. Después, llegó Sabina Frederic y no apartó a los gendarmes premiados por Bullrich. Entró Fernández (Aníbal) y tampoco lo hizo; entonces, parece que hay una falta de interés”.

La convocatoria de este jueves será para Sergio y la familia de Santiago un reencuentro con la calle, luego de haber pasado dos 1 de agosto en confinamiento por la pandemia. “Nos generó mucha impotencia y la angustia de no poder manifestarnos. El contexto de encierro despertó mucho odio, que se vio en las redes sociales también, y fue el paso de los trolls a las personas de carne y hueso que te agreden. Con el encierro, resurgió ese rencor. En nuestro caso, perdimos ese cable a tierra que son los abrazos de la gente.

“Cada vez tenemos más preguntas que respuestas. El cuerpo de Santiago, como el de Luciano Arruga, ‘apareció’ el día de la Lealtad Popular. Justo un día de celebración para el peronismo. Es como si hubieran puesto el cuerpo para borrarte la memoria”, reflexiona Sergio.

La convocatoria para acompañar el reclamo por justicia ante la Corte Suprema es para el jueves 21 de octubre, a las 11 horas en Talcahuano 550.