Uno de los aspirantes de la Escuela de Policía de La Rioja, que fue hospitalizado tras la instrucción física de ingreso, permanece internado en estado crítico, mientras que otros dos jóvenes continúan con pronóstico reservado, informaron fuentes médicas.

En tanto, otros siete cadetes están internados en terapia intensiva, tres en observación y otros dos en la guardia, todos ellos en el hospital Vera Barros.

Los cadetes sufrieron un brutal “entrenamiento” durante horas bajo las altas temperaturas riojanas y se les privó hidratarse casi a modo de tortura. De hecho, familiares de Emanuel Garay, de 19 años, denunciaron que cuando el joven se descompuso, nadie lo asistió, mientras que otros testigos dicen que les dieron agua podrida. “Hay chicas que tomaban del inodoro porque no les daban agua”, agregó la novia de uno de los internados.

El gobierno provincial dispuso la inmediata remoción de la cúpula de la Escuela de Oficiales de la Policía, la detención de los instructores y cerró provisoriamente la institución. “Tenemos chicos en terapia intensiva, otros que ya están más contenidos. Hay familias que están realizando denuncias, se harán los sumarios correspondientes y suspendimos las clases por un mes, a los fines de readecuar el plan y afición del entrenamiento. Si hay algo que está claro es que la escuela como está, no va a seguir”, dijo Juan Luna Corzo, Ministro de Gobierno de La Rioja.