Un elemento vital como el agua no puede faltar en una escuela, menos aun si el contexto requiere del suministro para poder cumplir los protocolos sanitarios en medio de la emergencia epidemiológica. Pero, para las autoridades, parece ser un dato menor. La Escuela Primaria Común N° 2 Patricios del DE 5 no tiene agua. La primera vez que ocurrió fue el pasado 2 de julio y la orden fue concreta: la escuela se abre igual. La comunidad educativa de la Escuela Patricios, tiene una población, entre estudiantes y docentes, de alrededor de 300 personas. Dentro del edificio funcionan 3 baños para docentes y auxiliares, y 10 para alumnas y otros 10 para alumnos. Todos sin agua.

“La primera vez que no hubo agua, la dirección ordenó que las y los docentes tuvimos que permanecer en la escuela, pero que los estudiantes no”, señala en diálogo con Tiempo Natalia Rossi, maestra y delegada del gremio docente ADEMYS. “Hoy el agua se volvió a cortar, pero con un agravante: La dirección abrió la puerta para que ingresen los niños y niñas sin contar con el suministro necesario para garantizar la higiene básica y cumplir con el mismo protocolo que indica el gobierno de la ciudad”, agrega.

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Las madres y padres que llevaron a sus hijos a la escuela se encontraron con esta situación y muchos decidieron no dejarlos en la escuela. “Por suerte se dejó a criterio de cada familia la decisión de sostener la presencialidad en estas condiciones, algunos se vieron obligados a dejarlos por su situación laboral. Pero dar clases de esta manera incumple todos los protocolos sanitarios que indican que así no se puede permanecer en una institución”, agrega Rossi. Hoy, del total de 120 estudiantes que tiene la burbuja de la tarde, apenas cursaron 40 durante las 3 horas que dura la jornada. Las maestras, para poder cumplir con la orden del equipo de conducción les lavaban las manos a los chicos con alcohol cada cierta cantidad de minutos, para subsanar la carencia de agua potable. Durante las 3 horas, tanto el personal docente como estudiantil, no pudieron hacer uso de los baños.

El jardín de al lado, también sin suministro de agua, suspendió las clases “pero acá no quisieron, lo dejaron a consideración de las familias, como si no pudiéramos elegir nuestras condiciones de trabajo” destaca Rossi. A la Escuela Primaria Común N° 2 Patricios, asiste una comunidad muy vulnerable, varios alumnos y alumnas son vecinos de la villa 21/24; otros viven en las inmediaciones del barrio de Parque Patricios, y el resto habita en la zona Sur del conurbano.

Parque Patricios cuenta con varios parques públicos, y es lo que lo transforma en uno de los pulmones verdes más importantes del distrito porteño. Esa situación provoca que, cada tanto, el suministro de agua sea escaso debido al regado de los parques. Desde la escuela aseguran que el agua escasea por esa razón, dado que el tanque del edificio escolar nunca termina de cargarse. Un tema que debería solucionarse si los Ministerios responsables (Educación y Ambiente y Espacio Público) de cada área, pudieran coordinar sus funciones para que esto no vuelva a ocurrir.