14 de febrero. A esa fecha apuesta el gobierno para que comience a normalizarse el envío de vacunas desde el Instituto Gamaleya, mientras los funcionarios rusos reafirman que la Argentina tendrá prioridad en sus reacomodamientos productivos ante la demanda cada vez mayor de dosis. Con esas entregas regularizadas, el envío extra que aseguró AstraZeneca para febrero permitiría revigorizar el plan de vacunación. En tanto, la negociación con la china Sinopharm, a pesar de lo difundido por algunos medios en la semana, aún no está cerrada.

“Después del 14 de febrero podrían llegar millones de vacunas”, manifestó el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán. En el gobierno nacional se muestran cautos, pero en línea con esa fecha: “Ya no queremos dar un día preciso porque sabemos que no depende de nosotros sino de cuestiones externas, pero la idea es que se normalicen los envíos en la segunda quincena”, indicó una fuente a Tiempo.

Dos actos oficiales sumaron optimismo en el gobierno en relación a la provisión de dosis. Primero, la charla del presidente Alberto Fernández con Vladímir Putin en la que el líder ruso se habría comprometido a cumplir lo pautado con la Argentina. Después, la presentación del ministro de Salud, Ginés González García, en Diputados, donde declaró que Pfizer “se portó muy mal con nosotros”. La compañía alemana, según relató, no quiso hacerse responsable ante posibles demandar de indemnización de personas que presentaran efectos adversos. Respecto a Sinopharm, dijo que ANMAT aún está analizando los estudios clínicos, y aseguró que para julio se podría alcanzar la inmunidad de rebaño en la población mayor a 18 años gracias a 62 millones de dosis ya conveniadas entre Sputnik V, AstraZeneca y las dosis del mecanismo Covax. Ante los reclamos del diputado José Manuel Cano, de Juntos por el Cambio, respondió: “Quédese tranquilo, a mediados de febrero va a tener mejores noticias que las que tiene ahora”.

El supuesto arreglo con China por 30 millones de dosis de la vacuna Sinopharm no es tal, por ahora. Desde el Ministerio de Salud explicaron a este diario que “no se firmó nada, aunque no está cerrada la negociación”. Una de las principales trabas es el precio: desde el gigante asiático piden el doble de lo que cuesta la Sputnik V, aproximadamente 40 dólares.

El avance seguro es con AstraZeneca, no por las 22,4 millones ya pactadas, que llegarían a partir del mes próximo, sino por otras 1,2 millones que llegarían en dos tandas de 580 mil dosis, la primera en febrero. Por ahora, como sucede en todo el mundo, es cuestión de esperar.  «