La polémica enajenación de terrenos del Tiro Federal para destinarlos a un futuro Parque de la Innovación, y que habilita la construcción de un exclusivo complejo de torres sobre la Avenida del Libertador, tuvo este jueves por la tarde en la Legislatura porteña una no menos polémica vuelta de tuerca, luego de que se aprobara una ley que autoriza a la Ciudad a construir un centro de tiro en la costa norte del Río de la Plata, que será entregado por 75 años a la asociación civil Tiro Federal Argentino.

Entre las muchas irregularidades de la normativa, que parece una graciosa concesión a las autoridades de esa entidad tras la expropiación, está la ausencia de un presupuesto para la construcción de ese nuevo edificio. El legislador Adrián Camps (PSA), que votó en contra de la iniciativa elevada por el Ejecutivo porteño, pidió que vuelva a comisión y durante la sesión ordinaria reclamó “que alguien me diga cuánto nos va a costar a todos los porteños y si realmente es una prioridad, si no tenemos otras cosas en qué invertir la plata».

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Camps adujo que los mapas y planos que acompañaron el proyecto no se ajustan a la realidad, y advirtió sobre la existencia de un relleno ilegal junto al Parque de los Niños, en los terrenos que se cederían al Tiro Federal, contiguos al Círculo de la Policía Federal, donde desemboca el arroyo Medrano.

La ley, aprobada en primera lectura, prevé el traslado del Tiro Federal –que conservará su tradicional sede social y tres hectáreas del predio de Libertador y Udaondo– a terrenos ribereños del mismo barrio de Núñez, pero deberá ser debatido en audiencia pública antes de su aprobación definitiva.

El nuevo Centro Deportivo de Tiro de la Ciudad será construido por el Gobierno porteño, que cederá su usufructo por 75 años la Asociación Civil Tiro Federal Argentino. La medida parece una devolución de gentilezas del PRO luego de la desafectación del dominio público de 13 hectáreas de los terrenos que utiliza esa entidad desde 1867, que serán vendidas para proyectos urbanísticos edilicios.

Un anexo de la norma aprobada consigna que el nuevo predio será destinado “exclusivamente a actividades culturales, recreativas, sociales y deportivas”, pero que “se admitirán actividades comerciales complementarias de servicio, en una proporción no mayor al 20% de la superficie construible». Dice además que la Ciudad «podrá autorizar a la Asociación a otorgar o conceder el uso o instalación de comercios o negocios».

El diputado Francisco Quintana, jefe de la bancada PRO, explicó durante la sesión que se introdujeron modificaciones a la iniciativa del Ejecutivo, para permitir el uso de las nuevas instalaciones a alumnos de escuelas públicas. También se redujo de 100 a 75 años el usufructo que el Ejecutivo pretendía otorgar a la Asociación Civil Tiro Federal.

En cualquier caso, las objeciones expresadas por los legisladores Camps y Gabriel Fuks (CNM) enfatizaron el hecho de que la iniciativa –que tuvo 42 votos positivos del oficialismo y sus aliados, diez negativos y cuatro abstenciones– no aclara si la asociación pagará algún tipo de canon. Javier Andrade (FpV) planteó la oposición de su bloque a toda la operatoria del Tiro Federal. Y Paula Oliveto (Coalición Cívica), que se había opuesto a la ley de expropiación, explicó que ahora votaba a favor “para evitar perjuicios al Estado porteño”.