El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este miércoles que su gobierno es «solidario con Rusia» al ser recibido en el Kremlin por su par ruso, Vladimir Putin, en el marco de una gira en la cual el ultraderechista participó de la ofrenda floral a los soldados comunistas que derrotaron al nazismo en la Segunda Guerra Mundial.

«Estoy muy feliz y honrado por esta invitación, somos solidarios con Rusia, queremos colaborar en muchas áreas como defensa, petróleo y gas, agricultura», dijo Bolsonaro en su mensaje protocolar antes de iniciar la reunión de trabajo con su colega ruso.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

La visita había sido cuestionada por el Departamento de Estado norteamericano, que presionó para que no ocurriera, sobre todo en momentos de tensiones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.

En Brasil la visita es vista como una posibilidad de salir del aislamiento mundial de la figura de Bolsonaro, de cara a la búsqueda de la reelección en los comicios del 2 de octubre, pero también la prensa ha apuntado una contradicción con el discurso interno y la participación del aliado del expresidente Donald Trump en la ofrenda floral a los soldados de la Unión Soviética caídos por defender al país del nazismo.

Bolsonaro defendió la semana pasada la criminalización del comunismo en el marco del escándalo creado por una polémica en torno a la legalización de un partido nazi en Brasil.

Putin, por su parte, destacó la cooperación entre Brasil y Rusia y destacó que el país gobernado por Bolsonaro es el principal socio comercial en América Latina.

Según fuentes diplomáticas brasileñas, el punto más alto de la gira podrá ser en términos de contratos con la confirmación de la venta de una fábrica de fertilizantes de Petrobras, estatal brasileña de petróleo, ubicada en Mato Grosso do Sul, al grupo privado ruso Acron, ya que Rusia es el principal proveedor de fertilizantes para el agronegocio brasileño. El 62 por ciento de lo que Rusia le vende a Brasil son fertilizantes.

La diplomacia brasileña había advertido que no iba a poner en la agenda bilateral la crisis de Ucrania. Al mismo tiempo, una andanada de noticias falsas sobre la presencia de Bolsonaro en Moscú circuló con fuerza en las redes sociales brasileñas, al punto que CNN tuvo que desmentir haber anunciado en sus pantallas que el mandatario brasileño fue el responsable de frenar la guerra entre Rusia y Ucrania.

Bolsonaro está acompañado en la primera línea de las reuniones por el canciller Carlos França y su ministro de Defensa, el general retirado Walter Braga Netto, considerado un posible compañero de fórmula para las elecciones de octubre.

Bolsonaro tiene previsto visitar la cámara baja del parlamento, la Duma, y participar de un encuentro empresarial binacional, antes de partir hacia Budapest, para reunirse con su aliado principal en Europa, el primer ministro húngaro Viktor Orban, también alineado con la ultraderecha.