Los presidentes electo y saliente de Chile, Gabriel Boric y Sebastián Piñera, dieron el primer paso de la sucesión, un día después de que el izquierdista ganara holgadamente las elecciones. En la puerta del Palacio de la Moneda, donde se produjo el encuentro, cientos de personas esperaban la llegada del triunfador de los comicios al grito de «¡Se siente, se siente, Boric presidente!».

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El presidente electo se acercó a la multitud para saludar y agradecer el apoyo con la mano en el corazón. Se tomó minutos para acercarse a los ciudadanos mientras Piñera y sus ministros lo esperaban dentro.

Paralelamente, el mercado económico reaccionó ante el resultado de las elecciones, y provocó la caída del peso un 3,02% respecto al dólar, mientras que la Bolsa de Comercio de Santiago se desplomaba un 6,8%,

En el interior de La Moneda, un grupo de funcionarios públicos lo aguardaban con un cartel que rezaba: «La esperanza ganó al miedo. Los funcionarios públicos le dan la bienvenida, presidente». También recibió el calor de varias decenas de ciudadanos a la salida del hotel desde donde partió rumbo a La Moneda.

El diputado y exlíder estudiantil de 35 años -edad mínima para asumir la Presidencia- venció el domingo, con el 55,8% de los votos, al ultraderechista José Antonio Kast, abogado de 55 años, que obtuvo un 44,1%. La elección registró una participación histórica, con 55,6% de los más de 15 millones de votantes.

Presidente electo

Desde primera hora de la mañana, autoridades del mundo político y empresarial chileno enviaron mensajes al presidente electo para colaborar con su próximo gobierno, que asumirá el 11 de marzo de 2022.

«Felicitamos al presidente electo Gabriel Boric y le invitamos a ser parte de este proceso histórico de la escritura de la nueva Constitución. (Estamos) disponibles para establecer los puentes que nos permitan avanzar en esa dirección», expresó la presidenta de la Convención Constituyente, la académica mapuche Elisa Loncon.

El triunfo electoral de Boric se convierte en uno de los más holgados desde que Chile retornó a la democracia, en una elección en la que participaron 8,3 millones de los más de 15 millones de electores. Los analistas coinciden en que el triunfo del izquierdista se cimentó en la mayor participación en el balotaje del domingo: 1,2 millones de votos más que en la primera vuelta, en la que se impuso Kast.

«Hay toda una generación de personas que han votado esporádicamente o no han votado y hoy día se están incorporando al proceso político en Chile, lo que desde el punto de vista del compromiso cívico ciudadano es bueno para este país que necesita fortalecer la democracia», declaró a la AFP Marcelo Mella, académico de la Universidad de Santiago.

Los jóvenes chilenos, tradicionalmente reacios a participar en las elecciones, acudieron a las urnas para apoyar a Boric, según los expertos. «Boric no era mi candidato, pero sí voté porque moralmente por el otro candidato no podía. Esperemos que (con Boric) se dé mayor igualdad y no haya tanta corrupción», dijo Natalia López, una estudiante de 35 años.

Mientras, los analistas afirman que Boric tendrá como principal misión acompañar la Convención Constituyente que redacta una nueva Carta Magna que reemplazará a la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). «Cuidemos entre todos este proceso para tener una Carta Magna que sea de encuentro y no de división como es la que impusieron a sangre y fuego mediante un plebiscito fraudulento en 1980 y que tanto nos costó cambiar», alegó el presidente electo al celebrar su triunfo ante decenas de miles de seguidores en el centro de Santiago.

Boric reiteró sus promesas de campaña, como el giro hacia un Estado de bienestar, pensiones públicas garantizadas, salud y educación universal y de calidad, y respeto a los derechos humanos.

Claudia Heiss, analista académica de la Universidad de Chile, sostiene que en un gobierno que «se promete transformador como el de Boric, el principal desafío es estar a la altura de las expectativas y no va a ser fácil».