Nunca mejor reflejado el momento crítico que vive el Perú en términos sociales, económicos y sanitarios, con la mayor tasa de mortalidad por Covid, que el lema que vivaron los seguidores del maestro de izquierda Pedro Castillo en el cierre de campaña: “Urgente, urgente, Pedro presidente”. Junto con la exdiputada de derecha, Keiko Fujimori, hija del expresidente detenido, los candidatos llegaron al tramo final para las elecciones de segunda vuelta de hoy casi igualados en intención de voto, con una muy leve diferencia a favor de Castillo, y tras una campaña desgastante que no escatimó en acusaciones de toda clase, la utilización de noticias falsas y la permanente apelación al “terror” que ocasionarían un gobierno “comunista y aliado de Venezuela” o el de una “derecha aliada del poder concentrado y alejada de la democracia”.

Se define una elección histórica, por el contexto del país no solo en los términos planteados, sino también por haber transitado una etapa de fragilidad institucional por la que pasaron cuatro presidentes en un mismo período, con renuncias y destituciones por acusaciones de corrupción (ver aparte); y porque por primera vez una fuerza de izquierda (Perú Libre), con un candidato surgido desde las raíces mismas del pueblo y casi desconocido para el gran electorado, le disputará a la derecha representante de los poderes fácticos (Fuerza Popular), y en este caso, reivindicatoria de los gobiernos de Alberto Fujimori, condenado por corrupción y violación a los derechos humanos. De igual manera, Keiko podría convertirse en la primera presidenta mujer del país, después intentarlo anteriormente y de llegar a la instancia del balotaje tres veces consecutivas.

“Hay muchas demandas en el país, hay muchas demandas de los compañeros que piden justicia y reivindicaciones. Hagámoslo efectivo en la convocatoria de esta Asamblea Constituyente” expresó Castillo el jueves por la noche, en su acto de cierre en la plaza 2 de Mayo, en el centro de Lima, donde saludó al “Perú profundo” y habló en nombre “de aquellos hombres y mujeres que no tienen voz”, para concluir con su lema de campaña: “No más pobres en un país rico”.

Casi a la misma hora, Fujimori hacía lo propio en Villa El Salvador, un populoso distrito del sur de la ciudad capital. En compañía de su hermano menor, Kenji, con quien se pudo “reencontrar”, según dijo, después haber tenido una disputa por la que el otro hijo del expresidente perdió la banca que había obtenido en el Congreso. “Estoy profundamente emocionada de estar acá parada frente a ustedes. Hace aproximadamente un año volví a casa después de estar tres veces injustamente en prisión”, dijo Keiko ante la multitud, vestida con la camiseta del seleccionado peruano de fútbol, al igual que varios miembros de su partido sobre el escenario. “Queremos un cambio, por eso estamos acá, un cambio pero no hacia atrás, un cambio hacia adelante”, dijo, mientras sonaba el jingle de campaña “vamos peruanos, nos vamos a levantar/hoy enfrentamos una grave amenaza/al comunismo le tenemos que ganar”, toda una definición.

Antes del acto del cierre, Castillo recibió el respaldo del exmandatario uruguayo José Mujica en una conversación a través de Facebook, en el marco de un “encuentro de maestros”. “Tienes un desafío grandioso por delante”, le dijo el Pepe. “Me felicito de haberte conocido y de saber que en la Patria Grande hay gente que la defienda, me doy cuenta que estás lleno de esperanza”, agregó. También el jueves, la dirigente peruana Verónika Mendoza participó de un zoom organizado por el CC de la Cooperación, con Atilio Borón, Silvina Romano y Juan Carlos Junio. “Pedro Castillo es un maestro rural, de origen campesino y que encarna de alguna manera a todo ese sector que ha sido ninguneado, invisibilizado, que empieza a sentir que su voz empieza a ser escuchada”, dijo la excandidata de Nuevo Perú, primera fuerza en manifestar su apoyo y aliarse al maestro tras la primera vuelta.

Fujimori, en tanto, contó con el apoyo de Álvaro Vargas Llosa, hijo del premio Nobel de Literatura y activa voz política de la derecha latinoamericana, Mario Vargas Llosa.

“Un gran poeta peruano, César Vallejo, uno de los más grandes poetas de la historia de la humanidad, dijo: ‘No es grato morir, Señor, sin dejar algo en vida’. Y yo creo que hoy todos los peruanos tenemos la oportunidad de dejar algo en vida que nos hará más grandes, que nos hará más prósperos, que nos hará más libres si el 6 de junio depositamos un voto de confianza en esta mujer que nos ha dado pruebas irrefutables de que va a respetar las libertades, la Constitución y la independencia del Poder Judicial”, aseguró el también ensayista. «

Kuczynski y sus tres sucesores

Cuando el 28 de julio asuma el presidente o la presidenta que se elija hoy en segunda vuelta en el Perú, culminará un proceso de crisis institucional histórica, que tuvo una sucesión de tres presidentes en tan solo una semana, y que se remonta al comienzo del actual período quinquenal de gobierno, iniciado por Pedro Pablo Kuczynski en 2016, cuando llegó al poder con un partido pequeño y con escasa presencia en el Congreso unicameral, entonces con mayoría absoluta del fujimorismo.

En marzo de 2018 Kuczynski renunció para evitar ser destituido en el segundo juicio político que se le formó en menos de tres meses involucrado en el famoso Lava Jato, en una investigación que alcanzó entre muchos otros a los expresidentes Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, así como a la propia Keiko.

La sucesión quedó a cargo del entonces vicepresidente Martín Vizcarra, quien el 9 de noviembre de 2020 fue destituido por el Congreso. Manuel Merino asumió el 10 y renunció el 15, jaqueado por protestas en las que murieron dos personas, y Francisco Sagasti juró el 17, continuando hasta hoy.

México: elecciones clave y violencia

Las elecciones de período intermedio que se celebrarán en la jornada de hoy en México son consideradas clave, ya que luego de décadas el gobierno que intenta reproducirse a medio término no es el PRI sino los partidos de derecha, juntamente con la Iglesia, agrupados, y lo que intentarán minar es el robusto poder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el principal baluarte de presidente Andrés Manuel López Obrador. También se debe observar que se realizan en un clima creciente de violencia política y que durante ese 2021 ya se registraron más de 35 asesinatos de candidatos

Las encuestas señalan que las fuerzas que apoyan a AMLO acrecentarán su espacio: según Oraculus, obtendría el 41% de votos, más del doble que lo que lograría la derecha. Será en estas elecciones en las que también se elegirán gobernadores de 15 estados y casi 20 mil cargos locales.

Al margen de las críticas que el presidente recibió por su manejo de la crisis sanitaria, lo cierto es que AMLO llega con un 60% de imagen positiva, ante la oposición que, por el contrario, pierde popularidad y visibilidad en forma paulatina y concreta.