El caso ha de resultar familiar hasta para quienes no se interesan por la política internacional. Los medios del mundo se han cansado de repetir su nombre junto al relato de su supuesta persecución por el gobierno de Vladimir Putin. Si uno “googlea” Alexei Navalny, resulta ser un abogado ruso que ha intentado enfrentar al partido oficialista Rusia Unida y que ha sido condenado por delitos económicos, por lo que actualmente se halla en prisión.

Internándonos más en la “fuente de todo conocimiento”, Wikipedia, uno encuentra que Navalny es miembro de una red de personajes políticos con una unidad de destino, formada en la Universidad de Yale. El Yale World Fellows es un programa que funciona bajo el mando de Emma Sky, una experta británica en conflicto, reconciliación y estabilidad, que ha trabajado principalmente en Oriente Medio.

Se desempeñó en Irak como asesora política del general estadounidense Ray Odierno y del general David Petraeus durante “la oleada”, cuando George W. Bush ordenó el despliegue de cinco brigadas adicionales. 

No son estos antecedentes muy académicos, pero al fin y al cabo las intenciones del “YWF programme” son otras. Para entender los verdaderos objetivos del programa hay que fijarse en quienes han sido, además de Navalny, los que han pasado por ese entrenamiento cuatrimestral que deja al becario vinculado definitivamente con la red. 

Una becaria, por ejemplo, fue María Corina Machado, ingeniera, política venezolana, contraria al gobierno de Nicolás Maduro y cercana en su momento al engendro político llamado Juan Guaido, instrumento de los EEUU para la desestabilización política en su país. Otro becario es Carlos Vecchio, político y diplomático venezolano, coordinador político nacional del partido Voluntad Popular. El 27 de enero de 2019 fue designado por el “Presidente Encargado” de Venezuela como representante de Venezuela en Estados Unidos, cargo aceptado por el Secretario de Estado Mike Pompeo. Otro de los fellows, de China, es Rui Chengang, un locutor de la TV puesto bajo investigación por las autoridades fiscales chinas el 11 de julio de 2014 y actualmente en prisión.

Tania Bruguera, artista cubana, también es miembro del YWF. En diciembre de 2015 y enero del 2016, Bruguera estuvo detenida por una performance pública en la Plaza de la Revolución de La Habana junto con otros artistas, activistas y periodistas cubanos que participaron en la campaña Yo También Exijo, creada luego de las declaraciones de Raúl Castro y Barack Obama a favor de restaurar relaciones diplomáticas. Tania cultivó relaciones con Yoani Sánchez, la bloguera cubana contraria al gobierno.  También fue becaria Paula Escobar editora estrella del tristemente célebre medio pinochetista El Mercurio.  “Googleando” también aparece una nota final de color: por Argentina el fellow participante es Martin Lousteau.