“El agua es un derecho para los pueblos no para las transnacionales”, dijo el ex presidente boliviano Evo Morales ni bien recibió la noticia de que ese elemento vital tendrá tratamiento de commodity en Wall Street. Sus razones tiene el mandatario recién regresado a su país tras las elecciones del 18 de octubre. Su ascenso al poder, en 2005, cuando ganó su primer mandato, mucho tuvo que ver con la Guerra del Agua, que se desató en Cochabamba.

Se llamó así a una serie de protestas que fueron escalando a principios del año 2000 por la privatización del servicio de agua potable de esa región que había impulsado el presidente Hugo Banzer según el plan digitado por el Banco Mundial.

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La compañía que se adjudicó la provisión, Aguas del Tunari, era un consorcio internacional integrado por las estadounidenses Bechtel, Edison, la española Abengoa, y las locales Politropolis y Petrichevich. Ni bien se hicieron cargo, el costo de la tarifa subió entre un mínimo de 50% y un máximo de 300. Algo impagable para gran parte de la población de menores recursos.

Las crónicas registran los casos de familias que debieron retirar a sus hijos de las escuelas o dejaron de pagar sus obras sociales por el modo en que impactaba el precio del agua en la canasta familiar.

Las manifestaciones se hicieron cada vez más masivas y la represión policial ordenada por Banzer, un general del Ejército de pasado golpista, causó la muerte de un joven de 17 años. Hubo un centenar y medio de heridos y casi 200 detenidos. Todo se calmó cuando el gobierno anuló los contratos.

Al frente de los cocaleros que encabezaron las primeras manifestaciones estaba un joven dirigente llamado a descollar poco tiempo después. Era Evo Morales, quien había alertado a sus compañeros del gremio sobre la necesitad de “evitar que el agua se convirtiera en un negocio privado”.

Ya siendo presidente, Morales logró en el año 2010 que la Asamblea General de la ONU reconociera explícitamente que “el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los Derechos Humanos”.