El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy una resolución que condena la política israelí de asentamientos y exigió su cese «inmediato» y «completo». Estados Unidos, tras haber vetado en 2011 una resolución similar, se abstuvo y permitió que el texto saliese adelante con el respaldo del resto de miembros del Consejo de Seguridad.

Ante la decisión, Israel advirtió que no acatará la resolución que pide el fin de la colonización, indicó el gabinete del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. «Israel rechaza esta resolución anti-israelí vergonzosa de Naciones Unidas y no la acatará» indicó un comunicado de la oficina del primer ministro.

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La postura estadounidense supone un paso importante por parte del presidente saliente, Barack Obama, que en los últimos meses ha endurecido el tono contra los asentamientos. Su sucesor, Donald Trump, había pedido a Obama que vetase la resolución e intercedió con éxito ante Egipto, el impulsor original del texto, para que pospusiese la votación.

Sin embargo, cuatro miembros no permanentes del Consejo de Seguridad -Venezuela, Nueva Zelanda, Malasia y Senegal- retomaron el documento y forzaron su voto hoy, apenas 24 horas después del paso atrás egipcio.

La resolución aprobada hoy exige a Israel el cese de su política de asentamientos en territorios palestinos, incluido Jerusalén este, e insiste en que la solución al conflicto de Medio Oriente pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto a Israel.
Sin embargo, esa vía está en peligro por la expansión de las colonias, que está llevando a una «realidad de un Estado», señaló el texto.

Según la resolución, los asentamientos «constituyen una flagrante violación de la ley internacional y un gran obstáculo para conseguir una solución de dos estados, así como una paz, justa, duradera y completa».

Además, el Consejo de Seguridad reiteró que no reconocerá ningún cambio a las líneas trazadas en 1967 a no ser que sea acordado por las dos partes a través de negociaciones.

Así, condena «todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, carácter y estatus del territorio palestino ocupado desde 1967, incluido Jerusalén Este», entre las que señala los asentamientos, la confiscación de tierras y las demoliciones de viviendas palestinas.

Al mismo tiempo, el máximo órgano de decisión de la ONU demanda medidas para prevenir «todos los actos de violencia contra civiles, incluidos actos de terrorismo, así como todos los actos de provocación y destrucción» y condena la incitación y el discurso del odio.

Varios miembros del Consejo de Seguridad defendieron que se trata de una resolución equilibrada y que, básicamente, se limita a reiterar una postura que defiende la ONU y la práctica totalidad de la comunidad internacional. La resolución es la primera sobre el conflicto de Medio Oriente que el Consejo aprueba desde 2009.
Estados Unidos defendió su abstención y recordó que lleva casi cinco décadas pidiendo detener su expansión. La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, aseguró que la postura de la Administración de Barack Obama ante el texto va en línea con la posición histórica del país, tanto con gobiernos demócratas como republicanos.

«Estados Unidos ha estado trasladando el mensaje de que los asentamientos deben acabarse, en público y en privado, durante casi cinco décadas», dijo Power tras la aprobación, hoy, de la resolución en el máximo órgano de decisión de la ONU, informó la agencia de noticias EFE.

El Ejecutivo estadounidense, que en 2011 había vetado un texto similar, permitió hoy con su abstención que en esta ocasión la iniciativa saliese adelante. El mensaje, con el que Power abrió su intervención ante el Consejo de Seguridad, va en gran medida en clave interna.

En las últimas horas, el presidente electo del país, Donald Trump, había pedido a Obama que vetase la resolución y había intercedido para tratar de posponer su votación.
«Esto pone a Israel en una pobre posición negociadora y es extremadamente injusto para todos los israelíes», había asegurado Trump.

Power citó hoy al ex presidente Ronald Reagan para recordar que las administraciones republicanas han dejado clara en el pasado su oposición a la política de asentamientos y para defender que se trata de una política de Estado compartida por los dos grandes partidos.

Según la representante estadounidense, «el problema de los asentamientos ha empeorado tanto que está poniendo en riesgo la viabilidad de la solución de dos estados».

Power señaló también el proyecto de ley que está tramitando el Parlamento israelí para legalizar retroactivamente colonias judías en el territorio ocupado de Cisjordania como uno de los motivos de la resolución. Además, se mostró crítica con el gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y aseguró que su defensa de las colonias es «irreconciliable» con su supuesto apoyo a la solución de dos estados.

«Uno no puede defender a la vez la expansión de los asentamientos israelíes y una solución viable de dos estados. Uno tiene que elegir», afirmó.

Un ministro israelí estimó hoy que Estados Unidos «abandonó» a Israel al abstenerse en la votación de una resolución de la ONU contra las colonias israelíes. «No es una decisión contra las colonias, sino contra Israel, contra el pueblo judío» declaró el ministro de Energía, Yuval Steinitz, a la segunda cadena de televisión israelí.

«Esta noche Estados Unidos abandonó a su aliado, a su único amigo en Oriente Medio (…). Duele ver que tras ocho años de amistad con el gobierno (del presidente Barack) Obama, ocho años en los que hubo divergencias, en particular sobre el tema iraní, pero ocho años de amistad y cooperación, acaban en este acto hostil», añadió.