El presidente de Colombia, Iván Duque, puso en duda la denuncia de un plan criminal para asesinar a Gustavo Petro, candidato de la coalición de izquierda Pacto Histórico que tiene las mejores mediciones para lograr un posible triunfo en las elecciones del próximo 29 de mayo.

En una entrevista radial, Duque aseguró que su gobierno no tiene evidencia que sostenga la denuncia de un posible atentado contra el candidato, razón por la cual suspendió su gira por la región del «Eje cafetero». Citando a los ministerios de Defensa e Interior, el presidente dijo «que no hay ninguna información de los cuerpos de inteligencia que valide esa información».

Este martes también se publicó una entrevista de la revista Semana al diputado del oficialista Centro Democrático,  Gabriel Jaime Vallejo, que hizo declaraciones en el mismo sentido.

«Me niego a creer que la Policía, que es profesional, con todas las estructuras de inteligencia en el país, no haya advertido si es verdad que exista alguna tentativa de atentar contra Petro. Ese es un tema que en mi opinión deja mucho que desear. Yo, en este caso, le creo a la Policía», dijo el político a quien atribuyen conocimiento de la región aludida.

Según denunció este lunes el equipo de campaña del Pacto Histórico, “el grupo criminal La Cordillera estaría planeando atentar contra la vida del candidato”, en base a “la labor realizada por el equipo de seguridad, que recibió información de primera mano de fuentes en la zona”.

En el documento difundido se detalló que esas fuentes “manifestaron que un integrante de la Sijin (Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional) que habría participado del asesinato del líder juvenil Lucas Villa también sería parte del plan criminal”.

La Cordillera es una organización paramilitar dedicada al narcotráfico y el sicariato, que opera principalmente en el Eje Cafetero, una pequeña región del centro-oeste del país integrada por los departamentos Caldas, Quindío y Risaralda, y parte de los vecinos Antioquia, Tolima y Valle del Cauca.

El comunicado de la alianza de izquierda advirtió que La Cordillera logró el control sobre las autoridades civiles regionales y políticas, “además de algunas instancias de la Policía y del Ejército, toda vez que algunos de sus miembros participan de ella”.

En contraposición, el diputado Vallejo afirmó que no conocer «antecedentes, por lo menos recientes, que apunten a que la banda criminal La Cordillera- que obviamente opera en el Eje Cafetero y tiene un control en Pereira y Dosquebradas-, amenace a activistas o líderes políticos».

Hace semanas había sido la compañera de fórmula de Petro, la ambientalista Francia Márquez, la que denunció haber sido amenazada de muerte. Petro tenía previsto visitar la zona entre el martes y el miércoles.

Pese al desestimar el hecho, las autoridades abrieron una investigación de las amenazas. La Defensoría del Pueblo de Colombia se pronunció a favor de que se investigue. «Confiamos en que las autoridades investiguen las denuncias y brinden todas las garantías para evitar que las amenazas pudieran concretarse», comentó la entidad en Twitter.

La semana pasada, Organizaciones de Derechos Humanos y sociales de Colombia nucleadas en la Coordinadora Humanitaria Nacional lanzaron una declaración de alerta y la instalación de una agenda humanitaria en el país, debido al imparable aumento de la violencia en el país registrado en un 621%.