El rechazo a la nueva Constitución de Chile se imponía con 62% de los votos válidos del plebiscito contra 38% favorable a la aprobación, cuando se había completado 88,08% del escrutinio oficial. Paralelamente, mientras dirigentes partidarios de la aprobación admitían la derrota, el presidente Gabriel Boric convocó a referentes de su coalición para mañana, a las 16, con el objeto de analizar la continuidad del proceso constitucional.

“Estamos impactados, tristes, pero reconocemos naturalmente la derrota; es una voz que habló de manera muy limpia y que hay que escuchar con humildad y agradecimiento”, afirmó la presidenta de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS, partido oficialista), Flavia Torrealba.

“La Constitución de Pinochet está enterrada, el proceso sigue en marcha; vamos a una segunda etapa de esta conversación”, agregó.

Asimismo, la exconvencional Bárbara Sepúlveda, del Partido Comunista, dijo que “Chile va a tener una nueva Constitución; tarde o temprano, la decisión democrática del pueblo se va a volver a manifestar y ese proceso va a representar a las grandes mayorías”.

Por su parte, el presidente Gabriel Boric convocó para este lunes a las 16, a dirigentes de la coalición gobernante, para analizar en el Palacio de La Moneda la forma de dar continuidad al proceso constitucional y reflexionar sobre el resultado del plebiscito, según fuentes oficiales citadas por medios locales.

Mientras tanto, simpatizantes del rechazo festejaban en caravanas de autos, que habían tomado las calles de distintos sectores de la capital y de otras ciudades del país, con banderas chilenas y bocinazos.

Los cómputos

Los primeros resultados adelantaron lo que vendría luego, rápidamente, El primer boletín del Servicio Electoral (Servel) marcó ventaja para el Apruebo, con 52,52% de los votos y 0,83 de las mesas escrutadas -la mayoría de ellas, del exterior- pero ya en el segundo había pasado al frente el rechazo, con 54,90% de los sufragios y 1,54% de las mesas relevadas. De los votos computados, 97,96% fueron válidos; 1,46%, nulos, y 0,58%, en blanco, según los datos del Servel publicados en su sitio web.

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Los chilenos fueron a las urnas para decidir en plebiscito si aprueban o rechazan el proyecto de Constitución elaborado con el fin de sustituir la carta magna vigente, sancionada durante la última dictadura (1973-90). Las encuestas vaticinaron una desaprobación mayoritaria.

La nueva Constitución tenía el sentido de cambiar un modelo ultraliberal heredado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) por otro que instaura más derechos sociales.

El presidente Gabriel Boric había votado por la mañana en Punta Arenas, en la región sureña de Magallanes, y exhortó a los chilenos a ejercer el «derecho y deber de ser protagonistas en la historia» del país. De sobretodo negro, el mandatario llegó caminando al centro de votación, ubicado a solo media cuadra de la casa de sus padres. Advirtió que «independientemente del resultado» del plebiscito, los chilenos están «construyendo un país en unidad» y los llamó a «avanzar en más democracia».

La jornada fue de «absoluta normalidad», según el director general de la policía, Ricardo Yañez, en contraposición con algunos hechos violentos que tensionaron la fase final de la campaña electoral. Hubo un incidente que las autoridades aseguraron que no estuviera vinculado con el plebiscito: el ataque con explosivos a una torre de electricidad en alta tensión, en la región sureña Biobío, confirmado por el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien aclaró que no se había develado el origen del atentado.

Durante toda la jornada de vieron largas filas de votantes en todo el país, hasta las 18 (una hora manos que en la Argentina) cuando se cerraron las urnas. Esta fue la primera oportunidad que en Chile el voto era obligatorio. Más de 15 millones de electores estaban convocados a las urnas. En el exterior, hubo unos 100.000 chilenos inscritos y el voto fue voluntario: los primeros resultados arrojaban estrecha diferencia entre las opciones de apoyo y rechazo a la propuesta constitucional, según medios chilenos en base a datos consulares.

Las calles de Santiago mostraron un gran tránsito vehicular en los alrededores de los centros de votación, ya que a pesar de que el transporte público era gratuito, la gran mayoría se acercaba a votar en sus propios autos. Por caso, en uno de los principales y más grandes centros de votación de la capital, el Estadio Monumental, donde hace de local el Colo Colo, la llegada de personas era constante y varias autoridades de mesas confirmaron que la cantidad de votantes había aumentado considerablemente comparado con anteriores elecciones. En las últimas elecciones del país se volvió cada vez más común que la gente acudiera a votar con disfraces y este plebiscito no fue la excepción, ya que mediante redes sociales y en medios de comunicación se vieron personas que llegaron a los colegios vestidos de Spiderman, Santa Claus, dinosaurios y otros personajes.

El nuevo texto consta de 388 artículos y fue elaborado durante un año por una Convención Constitucional, consagra un «Estado social de derechos», en respuesta a reclamos expresados en las masivas manifestaciones de octubre de 2019. El proyecto consagra la plurinacionalidad indígena y establece un nuevo catálogo de derechos sociales en salud, aborto, educación y pensiones, con un marcado énfasis medioambiental. Es importante señalar, más allá de los fake-news que circularon en los último tiempo que mantiene el modelo de economía de mercado.