Las elecciones de Bolivia parecen no guardar mayores secretos, la victoria del MAS, partido que dirige el presidente Evo Morales, ha superado el 10% que manda su Constitución y no debe presentarse a balotaje según surge de los datos que publicó el Tribunal Supremo Electoral (TSE). El presidente Evo Morales reconoció que faltan 120.000 votos por procesar, pero “ya ganamos, porque son todos votos del área rural”, áreas en las que el MAS ha hecho las mayores diferencias. Morales habló  poco después que el TSE divulgara los últimos resultados en su sitio en internet.

“Hemos cumplido con la proclama de Túpac Katari: hemos vuelto hechos millones de votos”, aseguró Evo ya encarando su cuarto mandato y aclaró que “si llegara a haber segunda vuelta, vamos a respetar el resultado”.

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Luego Evo comparó su comportamiento con el de la oposición cuando  el MAS perdió las elecciones por escaso margen. “Ahora ganamos con casi 600.000 votos, pero en 2002 cuando Gonzalo Sánchez de Lozada nos ganó con una diferencia de solo 42.000 votos. Y entonces no hemos perjudicado el cómputo, no nos hemos movilizado y hemos respetado la elección, aunque sabemos que nos habían robado las elecciones”, relató el actual presidente.    

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Con más del 98% del escrutinio, el partido de Evo Morales tiene el 46,83% de los votos (2.837.821), frente al 36,7% (2.224.285 votos) de Mesa. El miércoles, el opositor Mesa anunció que no reconocería los resultados del Tribunal Supremo Electoral, al que acusa de haber manipulado la votación para favorecer al MAS. La Constitución boliviana establece que un candidato gana la presidencia en primera vuelta si obtiene 50% más uno de los votos válidos o si logra el 40% con una ventaja de 10 puntos de diferencia sobre el segundo, caso contrario habrá un balotaje.

Frente a esa actitud y a la de la Organización de Estados Americanos, Evo invitó “a la OEA a que hagan una auditoría de la votación. Pero, por encima de cualquier criterio, deben respetar nuestra Constitución. Pero ya ellos antes de que culminen los cómputos oficiales ya están opinando y sugiriendo. Es un golpe de Estado interno y externo”, desenmascaró la posición del organismo internacional. 

“Qué país puede meterse en los asuntos de otro”, se preguntó Evo y emprendió una defensa de la Constitución que fue aprobada por una amplísima mayoría de los bolivianos. Tres logros tiene esta Constitución: la unidad del pueblo,  la reducción de la extrema pobreza y el crecimiento económico. Desde que recuperamos la democracia en 1983 este es el mejor momento que ha vivido Bolivia”, celebró Morales.

Además lamentó que sectores opositores hayan sugerido un supuesto “fraude” porque eso implica que desconocen el voto indígena: “Vamos a emprender una defensa de la democracia, somos los que la hemos recuperado de los violentos”. Y agregó que “desconocer el voto de las bases más pobres, especialmente,  indígena es la raíz de la discriminación y el racismo y condenamos estas actitudes”.