El secretario general de la ONU, António Guterres, reconoció este jueves que el Consejo de Seguridad del organismo «no hizo todo lo que estaba a su alcance» para evitar el conflicto bélico en Ucrania, durante una visita a este país.

Guterres realizó esas declaraciones durante un encuentro con el presidente Volodimir Zelenski en el que dialogaron sobre la organización de corredores humanitarios en medio de la invasión de Rusia en Ucrania, en una reunión en Kiev, durante una jornada en la que la capital ucraniana fue bombardeada.

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Guterres destacó la labor de los trabajadores de la ONU sobre el terreno y reconoció que la falta de determinación del Consejo de Seguridad es «una fuente de gran desilusión, frustración e ira», informó la agencia Europa Press.

En ese sentido, el jefe de la ONU manifestó su convicción sobre la necesidad de que la guerra en Europa del Este llegue a su fin y se establezca una paz de acuerdo con lo establecido en la Carta de Naciones Unidas y en correlación con el derecho internacional

Andréi Sibiga, jefe adjunto del gabinete presidencial de Ucrania, precisó que Guterres y Zelenski «discutieron en detalle las posibilidades de la ONU para organizar corredores humanitarios, principalmente desde Mariúpol», en declaraciones al canal Rada.

Además, en la reunión se abordó la seguridad alimentaria ya que «el mundo está amenazado por la hambruna y la desestabilización política» en medio de la crisis en Ucrania.

El encuentro se produjo en una jornada en la que Kiev fue bombardeada.

Guterres, y la comitiva que lo acompaña en Kiev, se sintieron «conmocionados» por la proximidad de los bombardeos rusos de este jueves en la capital de Ucrania, aunque todos estaban «a salvo», dijo un vocero de la ONU.

«Es una zona de guerra, pero causa conmoción que esto haya ocurrido cerca del lugar en que nos encontrábamos», dijo a la agencia AFP el portavoz Saviano Abreu, sin precisar a qué distancia se encontraba la comitiva de los lugares de impacto de los misiles rusos.

Horas antes, el secretario general de la ONU pidió a Rusia cooperar con la investigación de la Corte Penal Internacional (CPI) por posibles crímenes de guerra perpetrados en Ucrania, en una visita a Bucha, la localidad de la zona de Kiev convertida en símbolo de atrocidades cometidas durante la invasión rusa.

«Cuando vemos este lugar horrible, entiendo cuán importante es tener una investigación completa y establecer las responsabilidades. Insto a Rusia a aceptar cooperar con la CPI», expresó Guterres a periodistas durante su recorrida por Bucha, al noroeste de la capital de Ucrania.

Las autoridades ucranianas acusan a las tropas rusas de masacrar a civiles de manera deliberada en Bucha, Borodianka y otros suburbios de Kiev durante su ocupación en marzo, antes de retirarse.

Durante una visita a Bucha, el 13 de marzo, el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el británico Karim Khan, aseguró que Ucrania era una » gran escena del crimen» e indicó que un equipo forense comenzó a trabajar para esclarecer los hechos en esas localidades.

En su primera visita a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero, Guterres visitó, antes de Bucha, la localidad de Borodianka, donde también hizo declaraciones a los periodistas frente a edificios en ruinas, acompañado por militares ucranianos y funcionarios del gobierno local.

«Imagino a mi familia ante una de estas casas hoy destruidas y ennegrecidas. Veo a mis nietas corriendo en pánico. La guerra es un absurdo en el siglo XXI, ninguna guerra es aceptable en el siglo XXI», expresó Guterres en Borodianka, informó la agencia de noticias AFP.

El secretario general de la ONU continuó su visita en Irpin, donde los combates entre las fuerzas rusas y ucranianas fueron especialmente sangrientos, antes de reunirse por la tarde en Kiev con el presidente Zelenski.

Guterres llegó a Ucrania anoche tras visitar Moscú, donde se reunió con el presidente ruso Vladimir Putin y pidió a Rusia colaborar con la ONU y permitir la evacuación de civiles de las zonas bombardeadas, principalmente en el este y en el sur de Ucrania, donde las tropas rusas concentran su ofensiva.

Rusia niega haber cometido masacres deliberadas de civiles en Ucrania.

Putin afirmó que esas afirmaciones son «falsas».