Un juez de Estados Unidos dispuso que el gobierno de Cuba debe indemnizar con 166 millones de dólares a tres estadounidenses secuestrados y torturados durante más de cinco años por las FARC, así como a los familiares de otro que fue asesinado, reveló la prensa internacional.

La resolución fue adoptada la semana pasada por el magistrado Amid Mehta, del distrito de Columbia, y se funda en que -según interpreta el magistrado- Cuba «dio apoyo material» en «un número diferente de formas» a las FARC, informó la agencia noticiosa española EFE.

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«Cuba usó su relación cercana con el gobierno de Venezuela para facilitar la distribución de cocaína de las FARC, que la pudo pasar de forma segura a través de la frontera entre Colombia y Venezuela», sostuvo el juez.

El magistrado agregó que ello «permitió a las FARC traficar con droga y evadir acciones para frustrar sus operaciones, como rescatar rehenes».

Mehta afirmó también que el presidente de Cuba, Raúl Castro, y su hermano mayor y antecesor en el cargo, Fidel, dieron explosivos y armas a los guerrilleros de las FARC para que realizaran instrucción de combate en campos de entrenamiento de Venezuela.

Por esos motivos, entre otros, Mehta responsabilizó a Cuba por el secuestro de los estadounidenses Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, quienes fueron rehenes de las FARC entre 2003 y 2008 y fueron rescatados en la misma operación en que se liberó a la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt.

Al ser raptados en Florencia, la capital del departamento Caquetá, los tres estadounidenses viajaban junto a su compatriota Thomas Janis y a un militar colombiano. Mehta resolvió que Cuba debe indemnizar a Gonsalves, Howes y Stansell, y a los familiares de Janis.

Desde que comenzó el juicio, en septiembre de 2015, el gobierno de Cuba no emitió comentarios ni designó abogados para su defensa.