Donald Trump lo festejó como un triunfo personal y auspiciará en Washington la firma del acuerdo de paz entre Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU). En Medio Oriente, en cambio, la noticia fue vista como una nueva estocada contra las aspiraciones palestinas. Al coro de rechazos se sumaron otras naciones árabes y el gobierno de Turquía amenazó con retirar a su embajador de Abu Dhabi en señal de protesta. No los calma la posibilidad de que de este modo el gobierno israelí renuncie a la anexión de territorios sobre los que mantiene una ocupación ilegal según los términos de la ONU.

“Israel dejará de declarar su soberanía sobre las áreas presentadas por la Visión de Paz del presidente (Trump) y enfocará sus esfuerzos en expandir sus vínculos con otros países en el mundo árabe y musulmán”, expresa el comunicado conjunto de Estados Unidos, Israel y EAU

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“Los EAU, impulsando ambiciones secretas sobre un plan de Estados Unidos (de febrero pasado) que nació muerto, ignora la voluntad de Palestina”, declaró la cancillería turca.

“Traición “, fue la palabra más escuchada en las calles de Gaza tras el anuncio, refleja un cable de AFP. Emiratos se suma así a los acuerdos de paz de Egipto y Jordania con Israel y abre una grieta en las comunidades árabes en relación con Palestina.