Brasil es decididamente está en centro de la escena para la ultraderecha internacional. Y más allá de los análisis que puedan hacerse sobre las manifestaciones de este martes en apoyo de Jair Bolsonaro, nada indica que el presidente vaya bajar un cambio en su intento por llevarse puesto al titular de la corte suprema de justicia y mucho dejará de gritar que le van a robar la elección de 2022. Para eso cuenta con el fervor ya demostrado de sus seguidores, entre los cuales figura en primer lugar su hijo Eduardo. Para llevar adelante su proyecto, cuenta además con la ayuda de los grupos conservadores de EEUU, ligados al Donald Trump y a sus mentores, como Steve Bannon. Y desde las redes sociales, vinculados a Jason Miller, asesor de medios del exmandatario estadounidense y creador y CEO de Gettr, una plataforma derechista que compite con Twitter con el argumento de que no “cancela” a usuarios, como Twitter, Facebook e Instagram hicieron con Trump.

Es más, fue creada el 1 de julio pasado para que el exinquilino de la Casa Blanca pudiera seguir hablando a su público. Aseguran que ya tienen más de dos millones de usuarios. Es un Twitter para ultraconservadores.

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“Twitter de silencia, ven a Gettr y habla”, publicdad aérea en Brasil.

Miller regresó a su país luego de un incidente en el aeropuerto de Brasilia y en una entrevista por Gettr con Bannon, el articulador de este renacimiento de la derecha extrema en el mundo, aprovechó para bajar línea acerca de su concepción de la libertad.

Bannon, el gran estratega.

El hombre no está cancelado en la red del pajarito y tampoco perdió ocasión de señalar lo que le había ocurrido en esa plataforma.

DEBE LEER – ¡Es una locura lo que le está sucediendo a la buena gente de Brasil!

 “El exasesor de Trump Jason Miller fue detenido brevemente en Brasil mientras el tumulto político se apoderaba del país” – The Washington Post

El incidente es revelador también de como se juegan las fichas en esta partida en la que está en disputa la democracia no solo de Brasil, de allí la importancia de los Bolsonaro en este momento crucial para el sistema de convivencia política. A falta de información oficial sobre la detención temporaria, el propio Miller acusó del hecho al juez delñ Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, el mismo que se quiere cargar Bolsonaro porque lo está investigando por la campaña de fake news y además encabeza el proceso por la desastrosa gestión de la pandemia.

“Esta tarde mi grupo de viaje fue interrogado durante tres horas en el aeropuerto de Brasilia, después de haber asistido a la Conferencia CPAC Brasil de este fin de semana”, dijo Miller al diario británico The Independent.

“No se nos acusó de ningún delito, y sólo se nos indicó que ‘querían hablar’. Les informamos de que no teníamos nada que decir y finalmente nos dejaron en libertad para volar de vuelta a Estados Unidos. Nuestro objetivo de compartir la libertad de expresión en todo el mundo continúa”, agregó Miller.

Jason Miller, experto en imagen, creó una plataforma para que Trump pudiera decir lo suyo.

Habida cuenta de que Miller y Bannon están a la cabeza de las operaciones en las redes para deslegitimar las elecciones en EEUU de 2020 asegurando que hubo fraude en favor de Joe Biden, y de que Bolsonaro pretende cambiar el sistema electoral porque afirma que le quieren birlar el triunfo en 2022, no parece descabellado investigar los pasos del experto en manipulación mediática en suelo brasileño. Pero del modo en que lo hicieron le dio la excusa para ponerse en victima de persecución.

La carrera de Miller en asesoría de imagen es impactante por su efectividad y coherencia: siempre estuvo al lado de los dirigentes más inclinados a la derecha dentro del Partido Republicano. En encuentro del que hablaba se realizó este fin de semana en Brasilia.

Organizado por Eduardo Bolsonaro, una estrella fulgurante en el universo de la derecha -que en Argentina apoya con pasión a Javier Milei- la Conferencia del CPAC (Comité de Acción Política Conservadora, por sus siglas en inglés) convocó bajo el lema “La libertad no se gana, se conquista” a lo más granado de ese universo en un hotel de Brasilia y contó con la presencia desde las pantallas de Donald Trump Junior.

El CPAC fue fundado en 1974 y tiene su sede en Maryland. A lo largo de su historia entrega galardones a personalidades que luchan en favor de los valores occidentales y cristianos. El más importante es el Premio Ronald Reagan, pero también otorgan el premio Jeane Kirkpatrick a la libertad de expresión, y el premio Charlton Heston al “Coraje bajo el fuego”, entre otros. Reagan fue el presidente que inauguró el plan neoliberal en EEUU, Kirckpatrick como su embajadora en la ONU apoyó decididamente a cualquier gobierno que combatiera al comunismo en los últimos años de la Guerra Fría. Heston, actor como Reagan, presidió la Asociación Nacional del Rifle y defendió el derecho irrestricto a portar armas.

La crónica sobre el evento de Shobhan Saxena y Florencia Costa en el portal The Wire no tiene desperdicio. “El viernes y sábado, en un salón de convenciones de Brasilia inundado con el verde, amarillo y azul de la bandera brasileña, cientos de personas se arremolinaban, sin máscaras, en medio de una ruidosa charla sobre conservadurismo, valores cristianos y la izquierda peligrosa”.

Desde EEUU, el hijo de Trump consideró que “los chinos pueden instalar un gobierno socialista que puedan manipular, alguien que piense como ellos, en contraposición a alguien que ama la libertad”. Bannon ya le había adelantado a Bolsonaro Jr que le “van a robar las elecciones con máquinas”, por el sistema electrónico que se usa desde 1996 en ese país. “La elección en Brasil es la segunda más importante del mundo y Jair Bolsonaro se enfrentará a un criminal, Lula, el izquierdista más peligroso del planeta”, agregó.

El presidente brasileño, en el cónclave brasiliense, no estuvo lejos de esa postura. “Están pensando que voy a dar marcha atrás, pero no huiré de la verdad o del compromiso que hice con ustedes”, dijo tras acusar al juez De Moraes de estar “contaminando” al proceso democrático.