“No a la usurpación del espacio público, que no mastiquen tus derechos”, rezaban los carteles de vecinos, organizaciones sociales y la comunidad educativa de la Escuela Nº13 conocida como “Mafalda”. Las protestas se centraron en la cesión de un Polideportivo público por parte del gobierno porteño para la 6º edición de la feria Masticar, un evento gastronómico privado organizado por la Asociación de Cocineros y Empresarios Ligados a la Gastronomía (ACELGA) y que hoy llega a su fin.     
El Polideportivo Colegiales (en Capitán General Ramón Freire 160), que este año se sumó como sede de la feria a El Dorrego, fue cerrado desde el 25 de abril y seguirá así hasta el miércoles. Quedaron sin usarlo 900 personas, entre ellas 600 chicos a quienes no se dio una alternativa. “Fue sin aviso, nos enteramos por un cartel. Además cortaron la calle, cuando del Polideportivo nos separa sólo una reja”, remarcó a Tiempo la madre de dos alumnos, Laila Lanzillotti.
En estos días hubo pedidos de informes de la Defensoría del Pueblo porteña y de Julieta Costa Díaz, de la Junta Comunal 13 (FPV), quien mencionó que a inicios de abril se modificó a través de la Resolución 19/16 de la Subsecretaria de Deportes la reglamentación para el uso de polideportivos, “para amoldarla al solo fin de que la Masticar se pueda desarrollar en el Polideportivo Colegiales”. Lanzillotti consideró que “ahora cualquier polideportivo puede ser usado por privados para otros fines. Todo es poco transparente. La Ciudad no sólo les cedió el predio sin costo, sino que le dio 9 millones a la organización.” La entrada cuesta 80 pesos y en 2015 superó los 130 mil visitantes.
Desde ACELGA, integrada entre otros por los cocineros Ernesto Lanusse y Narda Lepes, dijeron que parte de lo recaudado se dona a entidades como la Fundación Juanito, y acotaron: “Traer productos desde zonas lejanas implica gastos enormes que el público desconoce.”