El jueves de la semana pasada se realizó la primera reunión paritaria de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). De la cita participaron Roberto Fernández, titular del sindicato, empresarios del sector, el ministro de Trabajo Jorge Triaca y el ministro de Transporte Guillermo Dietrich. Allí las patronales ofrecieron un 19% de aumento en línea con la pauta que quiere imponer el gobierno. 

La propuesta fue rechazada por el sindicato que reclama un 25%. Durante 2016 los trabajadores habían percibido un incremento del 29% que los dejó muy lejos de la inflación acumulada en el período del orden del 40%. 

La presencia del ministro de Transporte responde al hecho de que gran parte de los costos empresarios son absorbidos por el Estado bajo la forma de subsidios. De hecho, el último aumento de tarifas que estaba pautado para los primeros días de abril y que resultaba de una quita de subsidios fue postergado por decisión del gobierno luego de las protestas sindicales de los primeros días de este mes. 

Las negociaciones se dieron en un clima de normalidad a pesar de que la dirigencia sindical ratificó su voluntad de participar de la medida de fuerza pautada para el próximo 6 de abril. 

La estrategia del gobierno, sin reclamar frontalmente a cada gremio que desacate la resolución de la CGT, es la de regar de negociaciones todo el escenario para que el paro incomode a parte de los dirigentes sindicales. Ya lo había señalado a Tiempo Argentino un importante dirigente de la CGT cuando, consultado sobre las versiones de que varios líderes gremiales propusieron la suspensión de la medida. Reconoció que para algunos “un paro no es la mejor manera de empezar una negociación paritaria”. 

En línea con esa estrategia, durante mañana está agendada la primera reunión de la paritaria con los gremios ferroviarios como la de los maquinistas de La Fraternidad, los señaleros y la Unión Ferroviaria, entre otros.  

Omar Maturano, dirigente de La Fraternidad, adelantó en declaraciones radiales que reclamarán un 25% y un bono sobre los aguinaldos para recomponer la pérdida del poder adquisitivo del 2016, que pautó en un 6%. Además, exigirán que también se incorpore una cláusula de indexación según inflación. El dirigente descartó la posibilidad de que el gremio que conduce levante la medida que ya está pautada para el 6 de abril.

La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), realizará una reunión el jueves en la que, descartan, se ratificará la adhesión al paro del próximo 6 de abril. 

Sergio Sasia, titular de la Unión Ferroviaria, en diálogo con Tiempo Argentino explicó: “Mañana tenemos la primera reunión. Está en la fecha prevista desde el año pasado cuando en diciembre firmamos un acuerdo del 10 por ciento a cuenta por tres meses y acordamos que luego del 20 de marzo empezaríamos a negociar”. 

Por el lado de la Unión Ferroviaria, el dirigente explicó que en una primera reunión van «a escuchar» y agregó :“Vamos a sentarnos a ver es cuál es la metodología porque nosotros queremos un esquema semestral. Nos vamos a reunir con los otros sectores antes para consensuar”. 

Sobre la medida del 6 explicó: “Ya resolvimos hoy como Unión Ferroviaria la adhesión al paro y, casualmente, ahora estoy entrando a una reunión con los sindicatos del MASA para que adhiramos todos”.

Por el lado del subterráneo, el plenario de delegados de la AGTSyP (metrodelegados) deliberaba este martes para analizar las medidas tendientes a reclamar la apertura de la paritaria (el acuerdo vigente venció el 1° de marzo) así como las medidas puntuales por el conflicto derivado de la suspensión de la personería a la AGTSyP en favor de la UTA. 

Los metrodelegados estaban evaluando un paro de dos horas el 31 de marzo en el marco de la Jornada de Protesta convocado por las CTA por un lado y el reclamo de una recomposición salarial del 35% para las paritarias.  

La paritaria de los trabajadores aeronáuticos vence en septiembre de este año.