A un siglo del nacimiento de Augusto Roa Bastos

Una publicación especial de la Real Academia Española de "Yo el Supremo" y una serie de conferencias y publicaciones de escritos inéditos en su país son algunos de los homenajes que se le rendirán durante 2017.
23 de Febrero de 2017

Al cumplirse 100 años del nacimiento de uno de los máximos referentes de la literatura latinoamericana se le tributarán diversos homenajes en distintos países del mundo. 

La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) publicarán una edición especial de Yo el Supremo, considerada su obra cumbre. La decisión es una respuesta a una solicitud de la Academia Paraguaya de la Lengua Española en colaboración con la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay y la Fundación Augusto Roa Bastos. 

 Yo el Supremo se publicó por primera vez en 1974 convirtiéndose de inmediato en una novela capital del siglo XX. Se tradujo a 25 idiomas y fue considerada por el New York Times como una de las novelas más importantes del siglo XX. 

También su país natal, Paraguay, le rendirá homenaje. No sólo se recordarán su figura y su narrativa, sino que también se presentarán obras inéditas como cuentos, ensayos, poemas, artículos periodísticos y algunos de los guiones de cine que escribió durante su exilio en la Argentina durante la dictadura de Alfredo Stroessner,  exilio que continuó luego en Francia. 

El “Año del Centenario de Augusto Roa Bastos” contempla en Paraguay un extenso programa que se desarrollará a lo largo de todo 2017 y que incluirá también conferencias, encuentros de escritores y un concurso de guiones cinematográficos.

  Víctor Flecha, crítico y amigo del gran novelista, señaló a Efe respecto de Yo el Supremo: “Creo que se sale del género de la novela histórica, como del subgénero de los dictadores que tuvo su esplendor con el boom latinoamericano porque es la novela más completa ya que de lo que habla Roa Bastos es del poder absoluto.” 

Y agregó: "La novela cabalga sobre la historia de Paraguay, pero no es historia. La historia está respaldada por la documentación  exacta, pero en esa documentación hay flancos que pueden ser llenados por  el escritor, y en el caso del Supremo se cuenta de ese modo mejor la realidad. Tiene un vocabulario verdaderamente increíble. Recuerdo que cuando lo leí por vez primera tuve que usar un diccionario. Hay castellano antiguo, español paraguayo y el guaraní que le da una poesía especial". 

Cuando el llamado “boom” latinoamericano ya se ha transformado en un recuerdo y emergen críticas tanto a concepto de “boom” como a sus integrantes, Yo el Supremo sigue mostrando la solidez de una verdadera obra maestra.

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