Aborto clandestino: murió una mujer de 32 años en el hospital de Pacheco

La mujer llegó al centro de salud con una grave infección el sábado y falleció a los dos días. Habría utilizado un tallo de perejil. Ocurre a horas de que se vuelva a presentar el proyecto de IVE en el Congreso.

28 de Mayo de 2019

Horas antes de que la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito presentara este martes, por octava vez, el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Congreso, la tragedia del aborto clandestino se cobró una nueva víctima. Tras realizarse un aborto casero con un tallo de perejil, una mujer, madre de tres hijos, ingresó el sábado 25 a la terapia intensiva del Hospital de Pacheco, y falleció este lunes. El cuadro médico es conocido como Síndrome de Mondor, más conocido como aborto séptico, y tiene un 80% de mortalidad.

“Tres hijes quedaron sin madre y nosotras contamos una muerta más por la desidia de un Estado que esconde la basura bajo la alfombra, en un municipio donde los femicidios son moneda corriente”, declaró en un comunicado la Defensoría de Género del municipio de Tigre.

Unas 12 agrupaciones políticas, sindicales y de género convocaron a un “pañuelazo” en la puerta del nosocomio este martes al mediodía, al que asistieron más de cien personas.

“Las mujeres y les cuerpos gestantes tenemos derecho a decidir, sin tener que poner en riesgo nuestras vidas, en un sistema que nos obliga a parir pero no nos da la posibilidad de criar a nuestres hijes dignamente”, ratificaron desde la defensoría.

Precisamente en el hospital Magdalena Villegas de Martínez, de Pacheco, en agosto de 2018, había fallecido una mujer de 34 años y madre de un niño de dos, cuya identidad trascendió como “Liz”, y que había sio derivada en grave estado luego de practicarse su tercer aborto clandestino. Esa muerte se conoció días después de que el Senado rechazara la ley de IVE que llegó con media sanción desde Diputados.

Las autoridades del hospital de Pacheco señalaron, respecto de la mujer fallecida este lunes, que “la paciente no llegó a contar nada ni qué maniobras realizó. El municipio trabaja mucho con Misoprostol, pero esto no es secuela de su uso. Esta paciente ha utilizado una sonda o un tallo de perejil”.

*Artículo publicado en el marco de las prácticas pre-profesionales de Tiempo Argentino y la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV)

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS