Adele y Bowie fueron los más premiados en los Grammy

Los galardones se entregaron entre homenajes y fuertes críticas al presidente Donald Trump.
13 de Febrero de 2017

 La cantante británica se impuso a la gran candidata Beyoncé al llevarse trofeos como mejor álbum del año y mejor álbum vocal pop tradicional por 25 y como mejor grabación del año, mejor canción y mejor actuación pop solista, por “Hello”.  

De esta manera, alcanzó el récord de ser la primera artista en alzarse con los tres principales premios por segunda vez, a pesar de que sorprendió a la hora de los agradecimientos al dedicarle su triunfo a Beyoncé. "No puedo aceptar este premio. Estoy muy agradecida, pero mi vida es Beyoncé, y el mejor álbum para mí es el suyo. Un trabajo monumental y bien pensado. Es un trabajo precioso donde desnuda su alma y podemos ver una parte de ella que no siempre enseña", expresó la intérprete de “Hello”. 

En tanto, el recordado David Bowie se impuso en los cinco rubros en los que competía por su disco Blackstar, lanzado el 8 de enero de 2016, día de su cumpleaños 69 y dos días antes de su fallecimiento. El “Duque Blanco” ganó en los rubros mejor canción de rock, por Blackstar, mejor actuación de rock, mejor álbum de música alternativa, mejor diseño de empaque y mejor ingeniería musical en un álbum de música no clásica. 

El rapero Chance the Rapper también tuvo su gran noche al consagrarse como mejor artista nuevo, mejor álbum de rap por “Coloring book” y mejor actuación de rap.  

Pero la ceremonia se destacó principalmente por las actuaciones que pudieron verse en el escenario, entre las que sobresalieron la colaboración entre Metallica y Lady Gaga, el homenaje de Bruno Mars a Prince, el de Adele a George Michael, la increíble performance de Beyoncé, el regreso de Daft Punk junto a The Weeknd, y la presentación de un nuevo single de Katy Perry. 

Cada una de estas actuaciones tuvieron su dato de color, como los problemas con el micrófono que sacó de quicio a James Hetfield, líder de Metallica; el error de Adele en su interpretación de “Fast love” que la obligó a detener a la banda y verse obligada a comenzar de nuevo; o la irrupción de Beyoncé ataviada como una diosa dorada de la fertilidad para los temas “Love drought” y “Sandcastles”. 

En medio de la emoción y el glamour, no faltaron las críticas al presidente Trump, las cuales se hicieron presentes en varias de las actuaciones que se produjeron en el escenario. Por caso, la banda A Tribe Called Guest junto a Busta Rhymes tiraron abajo un muro construido para la ocasión, hablaron sobre el poder de las minorías y se refirieron a Trump como el “presidente naranja”. 

En tanto, Katy Perry actuó con un brazalete que decía “resiste” mientras la escenografía mostraba un cartel de fondo que rezaba “We the people” y otras referencias a la Constitución estadounidense.

 “Vivimos un momento donde las voces de los artistas son más necesarias que nunca. No hay tiempo para la desesperanza, no hay lugar para la autocompasión, no hay necesidad para el silencio ni espacio para el miedo", dijo, a su turno, Jennifer López.

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS

móvil:N