Al final Vidal no era imbatible y los bonaerenses mandaron un fuerte mensaje al votar a Kicillof

Se sabía que en la Provincia de Buenos Aires se libraría la madre de todas las batallas. Pero la contundencia de los resultados arrastró inclusive a municipios en manos de Cambiemos.
(Foto: Edgardo Gómez)
Por Jorgelina Naveiro - @jornaveiro
12 de Agosto de 2019

Fue una paliza: Axel Kicillof se impuso anoche por más de 16 puntos a la gobernadora María Eugenia Vidal, que sufrió una derrota que sepultó su sueño de ser reelecta en octubre.

Con el 87% de las mesas escrutadas, el candidato del Frente de Todos obtenía el 49% de los votos contra el 32% para la gobernadora y candidata de Juntos por el Cambio. En total, el ex ministro de Economía cosechaba 4.224.829 votos y la gobernadora 2.801.493 sufragios. En tercer lugar quedó Eduardo “Bali” Bucca, el candidato de Consenso Federal, con 5,8% (499.229 sufragios) y Christian Castillo del Frente de Izquierda con 3,2% (278.231 votos).

Poco antes de las 22 horas y cuando aún no se habían publicado los datos oficiales, en el entorno de Vidal comenzaron a admitir que la diferencia con Kicillof superaba el 10% y que el resultado era "muy malo". Después llegó la confirmación de Mauricio Macri en Costa Salguero, con la gobernadora a su lado a quien felicitó "por su esfuerzo". Vidal, sin embargo, permaneció en silencio.

La batalla en Buenos Aires es clave en cualquier elección: la provincia cuenta con más de 12 millones y medio de electores y concentra el 37% del padrón electoral. La suerte de Vidal estaba atada a la de Macri y a su imagen negativa, que terminó convirtiéndose en un lastre. El corte de boleta en su favor no superó el 2%, lejos de los 6 ó 7 puntos a los que aspiraban y que, de todos modos, tampoco hubieran mitigado un resultado tan adverso.

La performance del Frente de Todos superó ampliamente las expectativas del oficialismo y de la oposición: Kicillof ganó 56 a 25 en el tercer cordón del Conurbano y 48 a 32 en la primera sección electoral, donde Cambiemos se ilusionaba con una "elección pareja" para poder mantener las chances de la reelección de la gobernadora.

En Quilmes, donde gobierna Cambiemos de la mano de Martiniano Molina, Kicillof le ganó a la gobernadora por 52 a 30 puntos, mientras que en Lanús -donde el intendente es Néstor Grindetti- triunfó por 51 a 31. En La Matanza, el distrito de la candidata a vicegobernadora de "Todos", Verónica Magario, Vidal perdió 21 a 61.

En las grandes ciudades del interior, que le sirvieron para compensar los votos peronistas del Conurbano en 2015 y 2017, Vidal tampoco logró cumplir con el objetivo porque el Frente de Todos acortó la diferencia de años anteriores y hasta ganó en lugares impensados como La Plata -43 a 37- donde hoy gobierna Cambiemos. En Mar del Plata, el segundo distrito en número de electores a nivel provincial, Kicillof quedó apenas 2 puntos abajo de Vidal -38 a 40-, mientras que en Bahía Blanca, Vidal ganó 45 a 34, un margen mucho más exiguo al esperado.

"Es un día lleno de felicidad y emoción porque ustedes saben que esta ha sido una campaña muy desigual", dijo exultante en el arranque de su discurso Kicillof, un rato antes de la medianoche con el conteo provisorio muy avanzado. Y detalló que fueron 44 meses y más de 90 mil kilómetros recorridos en estos cuatro años. "Lo importante y lo que me llena de orgullo es que en esta campaña no se gastaron millones para publicidad", remarcó para mostrar el contraste con su competidora.

El diputado nacional aseguró que la campaña se hizo “de abajo hacia arriba" y agradeció, en ese sentido, a "todos los compañeros de las organizaciones, sindicatos, clubes de barrio, sociedades de fomento, agrupaciones, partidos" que apoyaron al frente electoral. También tuvo palabras para los candidatos presidenciales, Alberto Fernández y Cristina Kirchner, y para Magario, su compañera de fórmula, a quien definió como "incansable e inclaudicable", para terminar con un gracias extensivo a todos los intendentes peronistas que se encolumnaron detrás de su candidatura.

Kicillof aseguró que "este triunfo significa que la mayoría quiere una provincia distinta, con otras prioridades, que la mayoría quiere poner a la provincia en marcha" y agradeció a los bonaerenses por abrirle la puerta de su casa. “Escuchamos a la gente contarnos los mismos problemas: el sueldo no me alcanza, no puedo pagar las tarifas, y cómo no si en estos tres años y medio donde antes había un problema ahora hay tres, cuatro o cinco problemas”, apuntó pero celebró que “no bajaran los brazos”.

Ya en el cierre de su discurso, antes de darle la palabra a Fernández, Kicillof llamó a construir un gobierno con todos los sectores y consideró que a la Provincia “le falta un gobierno que se ponga a trabajar, le falta decisión política, apuntar para otro lado y en otro rumbo”. “Necesitamos a absolutamente todos porque queremos construir una provincia con todos”, cerró.  «

Ventaja de Alicia Kirchner en Santa Cruz

En medio de la contundente victoria del Frente de Todos en las primarias nacionales, la provincia de Santa Cruz eligió gobernador en un escenario aún abierto al cierre de esta edición, y un conteo muy retrasado.  En ese contexto, la actual gobernadora Alicia Kirchner alcanzaba una ventaja inicial para su reelección por Acuerdo Santacruceño, una de las tres listas que integran el Frente de Todos, con cerca del 30% de los sufragios aunque escrutadas, apenas, el 9,13% de las mesas pasada la medianoche. Como en la provincia está vigente, además, la Ley de Lemas, al candidato que más votos reciba en los comicios se le sumarán los de los otros sublemas que integran el Frente.  Por ese motivo, a los votos propios Alicia sumaba los sufragios de Héctor Belloni (Nace una esperanza) y de Claudio Vidal (Ser Santa Cruz) y así, el Frente de Todos, con todos sus sublemas, llegaba al 60 por ciento.

En la vereda de enfrente, los siete sublemas que integran la coalición opositora Nueva Santa Cruz reunían, juntos, el 30,07% de los sufragios. Más de la mitad de ese porcentaje correspondía a uno de los principales adversarios de Alicia, el senador radical Eduardo Costa, del sublema Para Salir Adelante. Desde las otras fuerza opositoras, Santa Cruz Somos Todos, encabezada por Ariel Peralta, llegaba al 7,36% de los votos. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores–Unidad, que lleva a Omar Latini al tope de la lista, alcanzaba el 2,02%, mientras que Movimiento al Socialismo, tenía apenas el 0,21 por ciento de los sufragios.

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