Aseguran que el salario real caerá un 7% en el segundo semestre

Es porque la inflación supera los incrementos paritarios. Así lo afirma la consultora Ecolatina. Además, UNDAV difundió datos de la pérdida de poder adquisitivo de jubilados y en el salario mínimo.

Por Jonathan Raed - @JRaed
21 de Agosto de 2018

La caída del poder adquisitivo de los asalariados es una de las más graves consecuencias de la suba de la inflación, la devaluación del peso con respecto al dólar y las magras paritarias homologadas por el ministerio de Trabajo.

La consultora Ecolatina, que dirige Santiago Paz, difundió un informe en el cual destaca que “el salario real cayó 1% (interanual julio 2017 – julio 2018) en el primer semestre, principalmente por el salario del sector público”, que cayó 2,3%. Para la consultora, “producto de la aceleración inflacionaria, esta tendencia se profundizará en la segunda mitad del año provocando pérdidas cercanas al 7%”. Asimismo, “los haberes reales de las prestaciones sociales cayeron 2% en el primer semestre y caerían casi 8% en la segunda mitad del año”.

Por su parte, la Universidad de Avellaneda sostiene que la caída del salario afectó principalmente a los sectores de menores recursos. “Tanto la jubilación como el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) tiene reducida en alrededor de un 40% la capacidad de compra” de productos tales como la acelga, la harina de trigo y el vino.

Para UNDAV, “En el caso de las jubilaciones, la pérdida promedio alcanza un 7,5%”, desde la asunción de Mauricio Macri. Actualmente, llega a más del 12%. “En el caso del Salario Mínimo, la pérdida de poder adquisitivo para el mismo período alcanza un 7,7%, llegando a picos de más de 18% y acumula a julio de 2018 un 16,4%”.

En ambos informes, se coloca a la aceleración de la inflación como el factor principal de la caída del salario, lo cual se complementa con subas salariales por debajo de la línea inflacionaria y con una devaluación del peso con respecto al dólar que en este año se ubica en el 60%.

La inflación es más dura en los sectores más pobres

Uno de los componentes que más impulsan la inflación es el ítem “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, que en lo que va de 2018, subió un 22% (el nivel general es de 19,6%). La disparada de los alimentos hizo que las canastas de indigencia y pobreza también crecieran por encima de la inflación general.

Un reciente informe de Ciudad de Buenos Aires afirma que la canasta de indigencia creció un 31,5%, entre julio del año pasado y julio de este año. En tanto, la de pobreza subió un 30,7%. La inflación general medida por CABA es del 31%, para el mismo período.

Por su parte, los números del INDEC son aún más gráficos en este sentido. Entre junio 2017 y junio 2018 (últimos datos disponibles), la canasta de indigencia creció un 29,7%; la canasta de pobreza, un 32,3%; y la inflación general un 29,5%, para ese período.

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