Autorizan un proyecto para fabricar vehículos eléctricos que había comenzado en 2011

Por decreto oficial, CTS Auto, asociada a la china BYD, debe construir una planta antes de 180 días. Tienen un contrato para proveer 50 buses con el ministerio de Medio Ambiente.
15 de Mayo de 2017

Aprovechando la visita de Mauricio Macri a China, el gobierno nacional otorgó la autorización a la firma CTS Auto para operar en el país como fabricante de vehículos de propulsión eléctrica, con el compromiso de que dentro de los próximos seis meses comience la construcción de una planta de producción en el país. La propuesta sigue los lineamientos del plan presentado en 2011 tras un encuentro de la entonces presidenta Cristina Fernández con el mandatario chino Hu Jintao y que presentó entonces la ministro de Industria Debora Giorgi.

Este nuevo lanzamiento fue presentado a través del decreto 332/2017 publicado en el Boletín Oficial con las firmas de la vicepresidenta, Gabriela Michetti, en ejercicio de la presidencia por el viaje de Macri a Oriente; del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del ministro de Producción, Francisco Cabrera.
El decreto autorizó a CTS Auto “a operar como empresa terminal de la industria automotriz”, y la obliga a dar “comienzo a la ejecución de las obras destinadas a la construcción de la planta industrial, en un plazo no mayor de 180 días”.

De acuerdo con el texto, CTS “presentó un proyecto industrial que implica inversiones y la creación de nuevos puestos de trabajo” y especifica que “el producto de la actividad industrial que la empresa proyecta desarrollar será destinado tanto al mercado interno como a la exportación”.
CTS, asociada con BYD, líder mundial en vehículos eléctricos, había ganado a fines del año pasado una licitación del Ministerio de Medio Ambiente para la venta de 50 “ecobuses” por 35 millones de dólares.

La licitación fue lanzada en 2016 por la cartera que encabeza Sergio Bergman como un proyecto piloto para introducir el transporte público eléctrico en distintas ciudades de la Argentina. Pero la empresa ya venía promoviendo la idea desde algunos años antes y en noviembre de 2001 el entonces secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, condenado luego en el marco de la causa por el accidente ferroviario en la estación Once, en 2012.

BYD tiene un capital de aproximadamente USD 20.000 millones y entre uno de sus principales accionistas se encuentra el mega empresario mundial, Warren Buffett, mientras que Samsung adquirió el año pasado el 4% de las acciones de la empresa, que en la bolsa de Hong Kong y en la Bolsa de Shanghai.

BYD, siglas en inglés de Construye tus sueños, tiene más de 220.000 empleados en todo el mundo y es el principal fabricante de ómnibus eléctricos y de vehículos de Nuevas Energías (por sobre Tesla, Nissan y Toyota), con más de 15.000 vehículos de transporte fabricados y distribuidos en el todo el planeta.

El documento anunciado hace cinco años preveía la fabricación de baterías de litio para celulares, notebooks y netbooks. Cosa entendible si se tiene en cuenta que BYD había sido fundada en 2003 como productora precisamente de acumuladores de energía y se convirtió en pocos años en el principal proveedor de la industria de los celulares, con el 70% de ese mercado a nivel global. Sus principales clientes son Motorola, Nokia, LG y Siemens.

El objetivo del acuerdo con el anterior gobierno, indicaba Giorgi, era “asociar a la firma china con empresas argentinas para desarrollar en nuestro país la fabricación de baterías de litio y también avanzar en la fabricación de transporte público eléctrico. Así profundizamos la agregación de valor a nuestros recursos naturales, en este caso el litio, que se utiliza para acumuladores y baterías”.

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