“Cada muerta y cada presa por abortar será responsabilidad del Poder Ejecutivo y de 40 senadoras y senadores"

Las integrantes de la Campaña nacional por el aborto legal celebraron haber logrado "la despenalización social del aborto" en un duro comunicado.

Estudiantes a favor de la legalización del aborto

(Foto: Edgardo Gómez)
10 de Agosto de 2018

La campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito emitió el viernes un comunicado donde agradece el acompañamiento social y político en la jornada del miércoles durante el tratamiento del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

“Logramos abrir las puertas del congreso para que se escuchen nuestras voces y argumentos y contagiar a nuestros representantes de una lucha que pertenece al movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans y feminista; y eso es inédito e histórico”, dice el comunicado. “Disputamos, dialogando, la forma en que queremos que se hable sobre nosotrxs en las normas y las instituciones. Hemos marcado una época y cambiado con nuestro paso, la política nacional. Logramos la despenalización social del aborto y más temprano que tarde alcanzaremos la ley”, agrega el escrito por las representantes de la Campaña.

Las mujeres anunciaron que responsabilizan a las autoridades provinciales por cualquiero retroceso que pudiera habler en el cumplimiento de la ley de educación sexual integral y del programa de salud sexual y procreación Responsable.

“Estaremos alertas y no admitiremos que ningún médico ni médica violente institucionalmente ni denuncie judicialmente ejerciendo abuso de poder, a ninguna mujer o persona gestante que haya abortado y que necesite la garantía del acceso a la salud integral”, agrega.

Las integrantes de la campaña también hicieron referencia a los ataques y hostigamientos sufridos durante estas semanas.

“La campaña es una herramienta de construcción política federal con 13 años de trabajo. No formamos parte de una grieta ni somos ‘el lado verde’ de un debate que ha concluido. Somos sujetas de derechos, activistas por un mundo mejor que organizados hemos dialogado con la potencia de nuestros argumentos en cada espacio donde desarrollamos nuestras vidas. No hay ganadores cuando las mujeres y personas gestantes de nuestro territorio siguen abortando en clandestinidad”, dicen.

El documento destaca la decisión del poder político de elegir que se haya conservado el statu quo penal de 1921, “y sostener una norma que discrimina porque condena a sólo una parte de la población. Sin embargo, las mujeres y personas gestantes seguiremos abortando por más que los fundamentalistas del feto no quieran”, agrega. “Cada muerta y cada presa por abortar será responsabilidad del Poder Ejecutivo Nacional y de los 40 senadoras y senadores, integrantes del Poder Legislativo, que se abstuvieron o votaron en contra de nuestro derecho a la vida, a la salud y al reconocimiento de nuestra dignidad. Rechazaron la demanda popular de aborto legal, seguro y gratuito en un proceso democrático de construcción legislativa en el que además ninguna propuesta alternativa a la problemática ha resultado”, expresa.

“Nos llamamos a seguir abrazadas en amorosos pañuelazos, en Argentina, en la Nuestra América y el Mundo. Llamamos a no votar candidatas y candidatos que nos hayan negado o que se hayan posicionado contra nuestro derecho a decidir, a la vez que instamos a cada partido político a que incluya en su plataforma electoral, rumbo a las elecciones de 2019, la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, porque es la demanda de mayor consenso del movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans y feminista que representa a la mayoría de la población del país”, afirmaron.

Comunicado completo

"La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito agradece el acompañamiento social y político sin fronteras ante el cierre del tratamiento del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Logramos abrir las puertas del Congreso para que se escuchen nuestras voces y argumentos y contagiar a nuestrxs representantes de una lucha que pertenece al movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans y feminista; y eso es inédito e histórico. Porque disputamos, dialogando, la forma en que queremos que se hable sobre nosotrxs en las normas y las instituciones. Hemos marcado una época y cambiado con nuestro paso, la política nacional. Logramos la despenalización social del aborto y más temprano que tarde alcanzaremos la Ley.

Sin embargo, ante el rechazo a una Ley fundamental en la Cámara de Senadores de la Nación, responsabilizamos a las autoridades provinciales y municipales por cualquier retroceso, de cualquier índole, que pudiera haber en el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral y del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable. Y exigimos de forma urgente que cada provincia que no lo haya hecho adhiera a las prácticas médicas que establece el Protocolo para la Atención Integral de las personas con derecho a la Interrupción Legal del Embarazo del Ministerio de Salud de la Nación. A la vez, estaremos alertas y no admitiremos que ningún/a médico/a violente institucionalmente y/o denuncie judicialmente ejerciendo abuso de poder, a ninguna mujer o persona gestante que haya abortado y que necesite la garantía del acceso a la salud integral.

Por otro lado, y si bien nos cuidamos entre nosotrxs, hacemos responsables a todas las autoridades correspondientes por nuestra seguridad ya que debemos mencionar los ataques, hostigamientos y amenazas a quienes llevamos nuestro pañuelo verde, símbolo de autonomía y libertad, y que aparecieron desde que Diputados sancionó un texto para que el aborto sea Ley.

La Campaña es una herramienta de construcción política federal con 13 años de trabajo. No formamos parte de una grieta ni somos "el lado verde" de un debate que ha concluido. Somos sujetas de derechos, activistas por un mundo mejor que organizadxs hemos dialogado con la potencia de nuestros argumentos en cada espacio donde desarrollamos nuestras vidas. No hay ganadores cuando las mujeres y personas gestantes de nuestro territorio siguen abortando en clandestinidad. La reflexión es profunda: ante la oportunidad de cambiar se ha elegido conservar el statu quo penal de 1921 y sostener una norma que discrimina porque condena a solo una parte de la población. Sin embargo, las mujeres y personas gestantes seguiremos abortando por más que lxs fundamentalistas del feto no quieran. Porque no nos disciplinaremos y ejerceremos eternamente la soberanía sobre nuestros propios cuerpos."

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS