Casas que se hunden, la gran obra de un asesor del Instituto de la Vivienda

Fueron construidas en Hurlingham por la firma Raúl Baud SRL, sobre una tosquera rellena de escombros. Mariano, ex Puma y ex gerente de la empresa paterna, es hoy un hombre clave en ese organismo bonaerense, y quien decide si se hacen las refacciones millonarias que reclaman judicialmente los vecinos.
4 de Septiembre de 2016

En el sur del Conurbano, Mariano Baud es conocido por sus éxitos deportivos. Histórico tercera línea y capitán del Lomas Athletic Club, donde jugó más de 15 años, se retiró del rugby en 2014. Tras un memorable partido de despedida ante Cuba, en el que su equipo cayó 66 a 0, Bauty, como lo llaman sus compañeros, comenzó a dar rienda suelta a la actividad privada, pública y política. En rigor, a todas al mismo tiempo. Con la nueva gestión bonaerense, se convirtió en un asesor clave del Instituto de la Vivienda y es quien decide, entre otros importantes convenios, si la provincia paga o no millonarias cifras para refaccionar las obras mal construidas por la empresa de su padre, Raúl Baud SRL.

En Hurlingham, los vecinos del barrio Nuevo Mitre de Villa Tesei recuerdan a diario a la familia Baud. En 2008, la entonces presidenta Cristina Fernández inauguró 296 casas en el marco de un Plan Federal de Viviendas. Menos de un año más tarde, la mitad de las unidades se habían literalmente hundido. Es que gran parte de la obra se realizó sobre una tosquera rellena de escombros, y los suelos, aún hoy, no terminaron de asentarse.

Tiempo recorrió el lugar y las consecuencias de no haber tenido en cuenta la base para la construcción están a la vista: rajaduras en los frentes; los pilares de los medidores de servicios torcidos; asfaltos partidos y montados entre sí; paredes y techos partidos.

En varias esquinas y bocacalles, el agua estancada forma lagunas. Esto ocurre incluso sin que llueva. La explicación es sencilla: las tuberías subterráneas se fueron rompiendo por el movimiento de los suelos y el agua fluye hacia la superficie. Lo mismo pasó con los caños de las cloacas, aunque esta acuciante situación habría sido saneada.

En diferentes oportunidades la empresa intentó expiar culpas. Primero adujo que los propios vecinos arrojaban sólidos por las cañerías y por eso se rompían. Luego argumentó que los problemas se debían a la construcción de medianeras realizadas de manera clandestina por los frentistas.

Un estudio técnico encargado por el nuevo intendente, Juan Zabaleta, dada "la ruina que presentan las construcciones y la infraestructura del barrio", arrojó resultados irreversibles: "La causa indiscutible de los daños producidos y con riesgo cierto de producirse en el futuro, corresponde a los vicios de suelo".

Desde 2009, la gestión municipal de Luis Acuña reparó, a modo de parches, los daños más graves. Claudia, que vive sobre Mar Chiquita casi esquina Castilla, fue una de las damnificadas: "Mis vecinos decían que vivía en la 'casita del terror'. No podía cerrar las puertas porque los marcos estaban desencajados. Por las grietas de las paredes veía la luz de mi vecina", grafica.

Hace dos semanas, Mariano Baud, que también fue Puma (jugó en el equipo de seven)y por lo menos hasta diciembre era el gerente comercial de la empresa paterna, dio el visto bueno para que el gobierno bonaerense cubra los costos de las reformas en la vivienda de Pabla Villagra (ver recuadro).

Raúl Baud, vinculado con el duhaldismo, comparte con su hijo el fanatismo por Banfield, donde estuvo a un paso de ser presidente. Su empresa supo hacer negocios tanto para privados como con el Estado. En su web exhibe algunos trabajos que terminaron bien: refacciones en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, en la Casa Rosada, el Hotel República y los bingos de La Plata y Lomas del Mirador.

Otros trabajos, en cambio, le provocaron dolores de cabeza. Además del barrio de Hurlingham que se hunde, este año le rescindieron cuatro millonarias obras en San Antonio de Areco por no cumplir con lo pactado: el Centro Universitario de Areco, un jardín de infantes, un centro de la Sedronar y las 92 viviendas del Barrio Papa Francisco. «

Demandarán a funcionarios de Luis Acuña

Pabla Villagra logró un avance inédito, pero merced a la angustiante situación de su familia: su marido, Gustavo Morales, padece esclerosis múltiple y debe usar una silla de ruedas para trasladarse. Sin embargo, su casa nunca fue adaptada a las necesidades de un discapacitado, como lo establece la ley. Asesorada por la Asociación Civil Esclerosis Múltiple Argentina, presentó un amparo en la justicia federal de San Martín para que el Estado se haga cargo de las reformas en su casa: no sólo porque se hunde, sino para que el padre de sus tres hijos se mueva dignamente.

Hace dos semanas, Pabla firmó un acuerdo con el administrador general del Instituto de Viviendas, Evert Van Tooren, para que la provincia se haga cargo de las reformas. “Luego de hablar con diferentes directores de este organismo, quien dio el visto bueno fue el propio Baud”, indicó una calificada fuente del gobierno de Hurlingham, que precisó: “Esta obra está cotizada en alrededor de $300 mil. No queremos imaginar qué pasaría si la demanda se hace extensiva”.El municipio prevé demandar en los próximos días a Raúl Baud SRL y a ex funcionarios de la gestión de Luis Acuña. «

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