Gatillo fácil: comienza el juicio por el asesinato de Leonel Sotelo

El TOC 1 de Lomas de Zamora juzgará a un policía por "homicidio en exceso de legítima defensa". Las irregularidades de la causa, en la que también está acusado por robo un amigo del joven.

13 de junio de 2019

El juicio por el crimen de Leonel Sotelo, baleado por la espalda en 2016, comienza este jueves en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Lomas de Zamora. El acusado de “homicidio cometido en exceso de legítima defensa” es Giuliano Armando Fattori, quien llega al juicio en libertad.

Fattori, hoy en la Policía Bonaerense, era parte del cuerpo de la policía local del distrito del sur del conurbano. Cumplidos más de tres años del hecho, Noemi, madre del joven, aseguró: “Siento que vamos a lograr hacer justicia por mi hijo”. Junto al efectivo policial será juzgado por robo el amigo de Leonel, que iba con Leonel en la moto cuando fue asesinado.

El 1 de diciembre de 2016, Leonel recibió tres disparos cuando circulaba con su amigo por las calles Humberto Primo y De María, en Burzaco. La versión del policía fue que los dos jóvenes se le pusieron en paralelo con otro vehículo con fines de robo, una versión que fue desmentida por la propia justicia tras las pericias pertinentes.

El joven de 19 años se encontraba en su casa, junto a su amigo Alan Deveza. Por la noche tomaron la decisión de ir a ver las picadas. De camino al lugar, un policía vestido de civil en moto, que nunca se identificó como tal, los persiguió y efectuó nueve disparos, de los cuales uno de ellos impactó en la pierna de Alan y tres en la espalda de Leonel, lo que derivó en su muerte.

Noemí Robelli, mamá de Leonel, en diálogo con Tiempo Argentino, negó las acusaciones y pidió justicia por su hijo: "(Fattori) dice que Leonel le quiso robar y que el compañero que iba con el saco el arma de fuego que nunca apareció. Las pericias demostraron que mi hijo no tenía ningún arma y Alan, el otro muchacho, tampoco". En el lugar sólo se encontraron casquillos de bala pertenecientes al arma del policía.

El dermo test (prueba que se hace para comprobar si alguien realizó disparos con un arma de fuego, rastreando restos de pólvora en la mano) que se le efectuó a Alan se extravió. El juez ordenó a repetir la prueba en 2018, sabiendo que era irrelevante por el tiempo transcurrido.

La causa está caratulada como tentativa de robo y homicidio criminis causa, impidiendo que Alan pueda ser tomado como testigo en el asesinato de su amigo.

Al respecto, la abogada querellante y titular de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), María del Carmen Verdú, rechaza la carátula de la causa y sostiene que Fattori “no se tenía que defender porque Leo no estaba armando y le estaba dando la espalda”. Y aseguró que durante el proceso del juicio insistirán para que la carátula sea cambiada a “homicidio agravado calificado por la propia condición de policía”.

En este marco, la titular de CORREPI sostuvo que se trató de un hecho de “gatillo fácil” y que “debe ser juzgado por lo que fue”. “Cuando el que mata es un policía, un gendarme o un prefecto, hay dos tipos de violaciones distintas: por un lado, está la violación al derecho individual a la vida, pero además hay una violación a los derechos humanos porque el autor del hecho está siendo el Estado”, apuntó. Además aseguró que será un juicio complejo ya que a la problemática de estar imputando a un efectivo policial se le agrega que “se van a celebrar simultáneamente dos juicios”. Esto se debe a que en el mismo juicio donde se lo juzga a Fattori por el homicidio de Leonel, también se va a juzgar a Alan por “tentativa de homicidio y tentativa de robo”.

El joven está detenido desde el 1 de diciembre de 2016, día del hecho, porque “Fattori dice que él fue quien le disparó”, explicó la letrada, quien aclaró que a pesar de la acusación del policía “la pericia balística determinó que el tiro que tenía Alan en el glúteo, los dos tiros que tenía Leo en la espalda y las nueve vainas que se encontraron en el lugar eran todas de la la reglamentaria de Fattori”. En este marco, Verdú sostuvo que, aunque las partes y la fiscalía pidieron la separación de los juicios, el Tribunal “no dio lugar” y avaló la celebración en conjunto.

Con respecto al pedido de la pena, Noemi manifestó: "Como mamá quiero que se haga justicia por mi hijo. Leonel no tendría que haber muerto, quiero ver a Fattori preso, sé que es difícil, pero quiero que mi hijo tenga la justicia  que merece”.    

Esta nota fue posible gracias al apoyo de nuestros lectores.

Su aporte nos permite hacer periodismo sin condicionamientos. El sueño de un medio libre no es solo nuestro.

SEAMOS SOCIOS

Tiempo Audiovisual