Cómo hacer lírica sin almidón

En un espacio nada convencional, el cementerio de la Recoleta, el grupo Ópera 3.0 presenta este sábado Violetta muere, una exploración sobre La Traviata de Giuseppe Verdi. Uno de sus integrantes, el joven y prestigioso director de orquesta Pablo Quinteros, habla de los alcances de este proyecto renovador
11 de abril de 2019

“En sus orígenes, la obra fue un espectáculo popular, en el que no era obligatorio que la gente estuviera en silencio. Es más, dada su duración, en determinados momentos el espectador podía pararse para ir a tomar un refrigerio. La ópera es tan divertida como cualquier serie, provoca risa con sus comedias y conmueve con sus dramas. Sus temas son populares: el amor, la lealtad, el poder, la sociedad”, explica el director de orquesta Pablo Quinteros. Y agrega: “Hoy, en cambio, está pensada para una minoría. Y no sólo me refiero a la ópera, sino también a la música sinfónica y, en general, a todo lo que se hace en el Colón. Lo que se ve en la platea son las cabezas blancas de los abonados y los huecos que van dejando. El público no se renueva.”

El grupo Ópera 3.0 que integran Quinteros desde lo musical, la reconocida dramaturga y directora Florencia Bendersky desde lo teatral y Santiago Gelabert como responsable de tecnología y multimedia se propone sacudir conceptos anquilosados. El grupo se fundó hace tres años para estudiar y discutir sobre el género y el espectáculo en sí. “Nuestro grupo apunta a lograr una ruptura. Bajo la consigna “La ópera te invade” sus integrantes queremos dejar un poco el teatro y llevar la ópera a la calle, por eso venimos trabajando desde afuera del mercado del género.”, afirma Quinteros. “Hay, por supuesto, compañías privadas que se manejan con mucho presupuesto. Pero con la crisis económica que estamos atravesando Buenos Aires Lírica desapareció y Juventus Lyrica, donde trabajé durante diez años, dejó de tener el mecenazgo y se redujo en títulos y presentaciones.”

Trabajar en lugares no convencionales donde ningún espectador esperaría encontrarse con un espectáculo operístico es una de las estrategias para sacarle el almidón que suele caracterizar a este tipo de expresión. “De ese modo encendemos la llama de lo dramático desde un lugar diferente que, por supuesto, tenga algo que ver con lo que hacemos.” En este caso, el espacio del cementerio de la Recoleta es el escenario ideal para contar los últimos momentos del amor entre Violetta y Alfredo. Violetta está muriendo y espera a Alfredo, su verdadero amor. No hay nada más que los separe, excepto la agonía. Los cantantes Patricia de Leo, Santiago Sirur y Natalia Bereskij serán los encargados de darles voz a los protagonistas.

Otra forma de quitarle rigidez al género es la generación colectiva de las propuestas. “Esto también es novedoso –aclara Quinteros- porque habitualmente de la puesta se encarga el regisseur. Si bien los equipos de ópera trabajan en conjunto, cada uno se encarga de una parte específica del espectáculo. Nosotros horizontalizamos un poco más el trabajo, sobre todo en lo que tiene que ver con el nacimiento de la puesta.”

A esto se suma el propósito de abordar piezas con fuerte protagonismo femenino. “Como sociedad estamos deconstruyéndonos de a poco, por lo que todos los títulos van a partir de la mujer, vamos a darles prioridad a piezas en que la mujer es víctima de violencia, obras en que la mujer muere, y otras, en las que mata.”

Los tiempos cambian y es natural que la ópera también lo haga. Dice el responsable de la dirección musical: “Creo que elegir, como en este caso, el cementerio de la Recoleta es un gesto de ruptura. A la mitad de la gente que le digo que el espectáculo lo haremos allí, me mira con los ojos muy abiertos. Elegimos el lugar para que suceda esto, para generar sorpresa. Por supuesto, no nos quedamos en eso. El espectáculo está aggiornado, no hacemos la ópera entera. No es que no le tengamos fe al género, sino que ir al teatro por tres horas es algo que pertenece a otro tiempo. Hoy, por ejemplo, hay propuestas muy buenas como las de microteatro, en las que el espectador ve obras de quince minutos. No es que vayamos detrás de eso, pero estar obligados a hacer un espectáculo de dos horas y media o tres horas es mucho. Afortunadamente, tenemos la mejor orquesta. Mucha de la gente que la integra viene de la Filarmónica, En este caso, tomando el material de Verdi creamos algo nuevo. También hacemos ensayos abiertos en el cementerio, lo que es bastante movilizante. La gente que lo visita, la que pasa por la calle, los chiquitos que piden monedas en la puerta, todos se quedan muy sorprendidos.”

Por cuestiones técnicas, para preservar los instrumentos y no depender de las variaciones climáticas, las presentaciones se hacen en el peristilo, una especie de hall techado que tiene capacidad para unas cien personas, pero también ve y escucha el espectáculo la gente que pasa por la puerta. Es necesario destacar que Violetta muere cuenta con el apoyo de Proteatro.

Quinteros concluye: “La ópera es un espectáculo exigente, caro y tiene muchos competidores, desde el cine hasta el avatar. Por eso, hacerla es siempre un desafío y para nosotros representa una movida muy importante.”

Violetta Muere

Lugar: Cementerio de la Recoleta. Junín 1760.

Dia: 13 de Abril

Horario: 18 horas

Entradas a la venta por www.eventbrite.com

Cantantes: Patricia de Leo, Santiago Sirur, Natalia Bereskij.

Orquesta de cámara: Ópera 3.0

Dirección musical y escénica: Pablo Quinteros y Florencia Bendersky.

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