Con estrategia de unidad, el peronismo apuesta a desplazar a los oficialismos en Santa Fe y Neuquén

Es parte del plan de CFK de garantizar una sucesión de victorias para llegar a octubre y generarle "malas noticias" a Macri. Oportunidad de ganarle al Frente Progresista y el MPN.
24 de Febrero de 2019

“La paradoja de Cristina”. Así podría llamarse este tramo del año electoral. Lo contradictorio, si se quiere, es que mientras la senadora tiene muy pocas apariciones públicas, entre cuatro paredes –el primer piso del Instituto Patria o su departamento porteño- se muestra más activa que nunca. Buena parte de sus seguidores siente cierta orfandad de definiciones. Incluso circulan quejas en ese sentido. En simultáneo, y allí está la encrucijada, la ex presidenta viene manteniendo un raid de reuniones ¿secretas? y diálogos telefónicos que ratifican su rol de figura central de la oposición. ¿Cuál es el objetivo que resume, en definitiva, todos y cada uno sus movimientos? Es simple: la respuesta a ese interrogante la desliza el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, uno de los colaboradores más cercanos en el nuevo entorno de CFK. “Necesitamos que, cuando llegue octubre, hayamos llegado tras una serie importante de victorias”, subraya en diálogo con Tiempo.

La frase del ex funcionario resume la estrategia que adoptó CFK en su vínculo con cada gobernador en ejercicio que provenga del conglomerado justicialista: la idea es que ningún gobernador peronista pierda. O, dicho en otros términos, que no se divida el voto del PJ con una lista kirchnerista. Esta decisión tiene algunas (contadas) excepciones: Chubut, donde a pesar de la instrucción que hizo llegar Cristina, el intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, decidió competir igual. Se enfrentará al gobernador Mariano Arcioni, cercano a Sergio Massa. Arcioni, sin embargo, nucleó alrededor suyo a otros alcaldes identificados con el kirchnerismo.

En Córdoba, el tanteo de un acuerdo entre Unidad Ciudadana y el mandatario provincial Juan Schiaretti fue archivado por decisión del gobernador. Schiaretti asimiló con alguna incomodidad la andanada de críticas que le dedicaron la UCR y el PRO tras sumarse a un acuerdo general de todo el peronismo para recuperar un lugar en el Consejo de la Magistratura. Schiaretti aceptó que Martín Llaryora, diputado nacional de Unión por Córdoba, fuera postulado como consejero suplente. Como se sabe, el PJ logró elegir a Graciela Camaño (Frente Renovador) y Eduardo ‘Wado’ De Pedro (FpV) como consejeros titulares del órgano que analiza la conducta de los jueces. “Schiaretti entendió que no le conviene (acordar una lista única con el kirchnerismo). Por eso hay una decisión de avanzar con una candidatura, que podría ser Pablo Carro”, aunque podría haber sorpresas, confió a este diario un allegado de CFK. El caso de Salta tiene una particularidad. La provincia es gobernada por Juan Manuel Urtubey, el peronista federal más cercano a Mauricio Macri. Eso explica por qué muchos dirigentes opositores, al referirse a la búsqueda de la unidad más amplia posible, marcan como excepción al salteño. Sostienen que debe ser  excluido. Pero, además, Urtubey no tiene reelección. De acuerdo a los últimos movimientos, el escenario provincial –al menos desde el panperonismo, porque en el tablero también juega el histriónico Alfredo Olmedo- se va configurando en torno al diputado nacional Sergio "el Oso" Leavy, representante del kirchnerismo, y el intendente de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz. Cercano a Sergio Massa, Sáenz es visto con cierta simpatía desde la Casa Rosada. Sin embargo, hoy está metido en una creciente polémica al aparecer su nombre en la investigación judicial por extorsión tras la denuncia del empresario Pedro Etchebest contra el operador judicial Marcelo D’Alessio.

De todas las demás provincias, en las que se puso en práctica la decisión de no dividir el voto y contribuir a un triunfo del PJ, conviene detenerse en dos casos. Son Santa Fe y Neuquén. Dos jurisdicciones que no gobierna el peronismo. La primera está en manos de los socialistas desde hace 12 años. En el distrito patagónico gobierna el Movimiento Popular Neuquino. ¿Qué tienen en común? Que el PJ tiene serias chances, por primera vez en años, de ganar ambas gobernaciones.

En Santa Fe, habrá una PASO muy competitiva entre las fórmulas Omar Perotti-Alejandra Rodenas versus María Eugenia Bielsa-Danilo Capitani. El binomio que gane representará al peronismo en la elección de gobernador. El Evita, la UOM y ex dirigentes de la Federación Agraria presentarán una lista propia de legisladores provinciales. Los tres espacios internos de Unidad Ciudadana (el que encabeza Agustín Rossi, La Cámpora de Marcos Cleri y el sector de la senadora María de los Ángeles Sacnun) acordaron apoyar a Perotti.

Todos los dirigentes del PJ santafesino dicen que los pasos que se están dando son buenos. Que el triunfo en la elección general es factible. Una sensación parecida, de optimismo y confianza, se percibe en Neuquén. Allí se pusieron de acuerdo los dos nombres fuertes del espacio nacional-popular, el legislador del Parlasur Ramón Rioseco y el diputado nacional Darío Martínez, quienes conformaron una lista de unidad. Por efecto del desdoblamiento, habrá 17 elecciones anticipadas antes de llegar a octubre. La expectativa que existe cerca de CFK es que todos esos comicios, o al menos la mayoría, impliquen malas noticias para Mauricio Macri. Es posible. «

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