Condenan al Pistolero del Agua

Scarfone recibió la pena de siete años de prisión, acusado de 23 estafas por dos millones de pesos.
12 de Julio de 2016

Miguel Ángel Scarfone fue condenado a siete años de prisión, acusado de 23 estafas por un monto de alrededor de dos millones de pesos. El fiscal de juicio había solicitado 8 años de prisión, mientras que su defensa se había volcado por pedir la absolución.

El Pistolero del Agua, como es conocido el imputado, escuchó su condena en el Juzgado Correccional Nº1, a cargo de Daniel Leppen, sin quejarse. Unos minutos antes, había pronunciado sus últimas palabras donde aseguró que quería pagarle lo que le debía a los inversores de su empresa Agua Pura H2O. Sólo le faltó tiempo para ponerse al día, argumentó.

Durante los alegatos, la defensora oficial de Scarfone, Mercedes Conti, realizó una encendido análisis del caso en favor del imputado, que no fue suficiente para torcer la voluntad del juez Leppen.

El sospechoso había quedado detenido al comienzo del juicio por pedido del fiscal Adrián Flores, de la UFI Nº1, ante un posible entorpecimiento del proceso probatorio y serios riesgos de fuga.

Scarfone saltó a la fama cuando a mediados de 2011 quedó escrachado en una cámara oculta de Documentos América cuando intentaba sumar un nuevo “inversor” en su lista de estafados. Pero este caso fue diferente. En el bar de San Cristóbal, donde se habían dado cita, lo esperaba además de un productor del programa, decenas de sus víctimas quienes no dudaron en increparlo. La respuesta del supuesto empresario fue violenta: sacó una pistola, los amenazó y se trenzó en lucha con varios de ellos.

A partir de ese día, Scarfone se ganó el mote de El Pistolero del Agua. La noticia habrá sorprendido a más de un conductor de televisión o radio, donde el acusado solía promocionar su empresa. Por mencionar a solo dos de ellos, Chiche Gelblung o Leonardo Montero, llegaron a ser parte, sin saberlo, de esta maniobra fraudulenta en la que interesaban a posibles inversores para la compra de dispositivos que purificaban el agua.

Los anuncios garantizaban mejores tasas que los plazos fijos bancarios, pero tras el pago de algunos intereses, El Pistolero desaparecía.

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