Violencia obstétrica en Morón: testimonios en primera persona de dos mujeres que vieron morir a sus bebés

Ya son once las denuncias concretas en la justicia. Y tres los profesionales apartados. Los testimonios de dos mujeres violentadas en la sala de partos.

28 de Marzo de 2019

El 11 de marzo del año pasado, Tiempo publicó varias denuncias de violencia obstétrica y mala praxis en el Hospital Municipal de Morón. Los testimonios de las mujeres violentadas tomaron inmediata difusión en varios medios, muchos intentaron liberar de culpas a las autoridades municipales y lo contaron como hechos aislados. Lo cierto es que estas situaciones se volvieron una especie de modus operandi en el hospital. En mayo de 2018 los hechos ya eran inocultables y le costó el puesto al secretario de Salud de Morón, Hernán Galimberti y a su sucesora, Viviana Bertolini, quien antes dirigía el Hospital y que había quedado momentáneamente a cargo de la Secretaría. La situación se ha profundizado durante 2018 y lo que va de este año. Hay 15 mujeres que aseguran haber sufrido violencia obstétrica y mala praxis, once de esos casos con denuncias concretas en la justicia. Cinco de ellos ocurrieron entre diciembre de 2018 y enero de 2019. Tiempo habló con dos mujeres que fueron violentadas en la sala de parto.

"(El 7 de enero de este año) fui a guardia a las 9 de la mañana porque andaba con fuertes contracciones, la que me atendió me mando a mi casa porque según ella era normal”, dijo a este diario Yanina Villalba. Al día siguiente volvió a la guardia porque seguía con fuertes dolores y había perdido el tapón mucoso y la volvieron a mandar a su casa. “Volví el 9 de enero porque no aguantaba los dolores y tenía mucha pérdida de sangre y me volvieron a decir que era normal”, asegura Villalba. La fecha probable de parto era el 10 de enero. Yanina volvió al día siguiente y en la guardia le dijeron que tenía 6 de dilatación que ya estaba para nacer su hijo. “Me tuvieron desde las 08:45 hasta las 17 con las contracciones que cada vez eran más fuertes (…) me gritaban y me decían que me quede quieta y que me porte bien. Yo lo único que hacía era aguantarme el dolor y tomármelo con calma para que ninguna me tratara mal, tenía miedo”. Hasta último momento ignoraron sus dolores y la dejaron sola en la habitación en varias oportunidades. “De golpe la obstetra vino con el cirujano y dijeron que me lleven urgente al quirófano. Mientras me llevaban yo seguía escuchando los latidos de mi bebé porque estaba monitoreada. Ya en el quirófano me durmieron por completo y no escuché más”, recuerda con angustia Yanina. “Al despertarme ellos me dijeron que mi bebé falleció, que no lo pudieron salvar. Nunca me dieron una explicación concreta, hasta el día de hoy no tuve ninguna respuesta del municipio y estoy esperando que me llamen”, concluyó.

María Laura Silva cuenta que el 11 de diciembre del 2018 fue al hospital "con muchas contracciones y la bolsa fisurada con pérdidas" y que "ya tenía 41 semanas". Cuando llegó al hospital la atendió la obstetra: “Le pregunto cómo me tenía que acostar y me responde de mala forma ‘¿ya tenés un hijo y no sabes cómo?’ Le dije que no sabía porque mi otro parto fue diferente”. La profesional le ordenó que vuelva cuando tenga dolores.“Yo estaba con dolores desde las 4 de la mañana y ya eran las 8, le respondí. Y me dijo que siempre nosotras exageramos”. La obstetra le dijo que se vaya, que el bebé nacería otro día. María Laura no soportaba sus dolores y decidió quedarse en la entrada del hospital. “Fui a guardia de adultos y no me quisieron atender porque estaban charlando, se reían, y yo me retorcía del dolor”. Finalmente, junto a su madre, María Laura volvió a su casa. “Al bajar del auto siento que algo me estalla adentro, en ese momento pensé que rompí bolsa, fui al baño y veo que empecé a perder mucha sangre. Voy a guardia de nuevo y me hicieron esperar un largo rato. Cuando ven la cantidad de sangre que estaba perdiendo me hacen tacto y ya estaba con 5 de dilatación (…) me monitorearon y mi bebe no se escuchaba, ya no se movía”. María Laura recuerda el rostro de susto de los profesionales y al preguntarle si el bebé estaba bien le dijeron que sí, que le iban a tener que hacer una cesárea de urgencia. La llevaron al quirófano, le pusieron anestesia y sin esperar que hiciera efecto dijeron ‘cortala así nomás’.“Cuando me desperté aún bajo los efectos de la anestesia me dicen que mi bebé murió y que ya no iba a poder tener más hijos”. Le explicaron que se desprendió su placenta, y que tuvieron que sacarle el útero y un ovario porque la hemorragia no paraba. Varios minutos después le trajeron a su bebé fallecido. “Yo lloraba y le decía ‘hijo, agarrame la mano por favor, bebé, soy mamá’. Mientras lloraba con mi hijo en el pecho entra otra enfermera y me dice ‘¿tanto vas a llorar?’, relató.

María Laura explicó que no le toman la denuncia porque no tiene la historia clínica ya que el hospital no se la quiere dar. “Ni la autopsia del bebe me dieron. El municipio hasta ahora no dio ninguna respuesta y estamos haciendo marchas para que nos las den”, le dijo a Tiempo.

Desde que se conocieron las denuncias de mala praxis y violencia obstétrica, las mujeres se organizaron y marcharon en varias oportunidades hacia el hospital y el municipio de Morón, para reclamar justicia y que las autoridades se hagan cargo de estos hechos

La oposición también interpela a Tagliaferro

Unidad Ciudadana lanzó el siguiente  comunicado: "Acompañamos el pedido de Justicia de las familias que sufrieron  situaciones de mala praxis en el hospital municipal y exigimos una respuesta de sus autoridades. Ya presentamos un pedido de informe. En reiteradas oportunidades denunciamos la falta de insumos esenciales para la atención. Las obras de infraestructura programadas se encuentran totalmente paralizadas. La 1° etapa de la obra se inauguró en 2015 e incluyó los servicios de internación, quirófano y maternidad; pero desde la asunción de Tagliaferro se paralizó la 2° y 3° etapa".

¿Qué dice el municipio?

Pese a las denuncias realizadas en la Justicia, el secretario de salud, Jorge Morón, manifestó: “No hay casos confirmados de mala praxis en el Hospital. Constantemente realizamos protocolos internos para investigar lo ocurrido porque no hay nada que esconder (…) Es la Justicia la que tiene que emitir un fallo y no al revés, ya que los reclamos no deben llegar a través de redes sociales o marchas”.

La Secretaría de Salud advierte que, ante denuncias de este tipo, se activa un protocolo: actúan a partir de una notificación de incidentes adversos dentro del Hospital. Tienen sumarios en los cuales se recopilan datos de los implicados y de los profesionales con quienes previamente dialogan, y en base a eso se presenta un expediente, al área de legales de la Municipalidad y luego inmediatamente se separa al profesional implicado.

Hasta ahora, sólo fueron apartados tres profesionales. Romina Bucheri, Analía Benítez y Lautaro de Monte, todos denunciados por violencia obstétrica, sobre Laura Cáceres, cuya hija, Alma, quedó con graves secuelas. El pedido de desvinculación fue presentado por Defensoría de la Nación. El resto de los profesionales vinculados en 14 casos más, siguen trabajando.

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